Radio Enciclopedia. Una emisora para todos los momentos de la vida.
Frecuencias de Radio EnciclopediaRadio Enciclopedia Radio Enciclopedia
      Actualizado: 2017.11.08 - 11:31:11
   ENGLISH 
   Canal RSS  
Canal RSS - Radio Enciclopedia
   Podcast  
Podcast - Radio Enciclopedia
   
  
  PORTADA ENCICLOPEDIA   >>  CURIOSIDADES 
_____________________________________________________________________________________

Antonio y Ernesto primero, Maceo y Guevara después

Publicado: 2017.06.14 - 15:16:50   /  web@renciclopedia.icrt.cu  /  Jessica Ana Galindo Travieso
  

Antonio y Ernesto primero, Maceo y Guevara despuésLa vida está compuesta de escalones interminables: sucesos previos, formación e instrucción, convicciones personales, ambientes… son algunos de los escaños que, casi por azar, construyen la existencia. El presente es no más que capas, una encima de la otra, superpuestas y entrelazadas, todas accionando los hilos de lo que hacemos, pero desde los impulsos que generan los eventos del pasado. Es así que las primeras etapas de vida son quizás las más perdurables en nuestra conciencia, las más arraigadas en y para nuestro espíritu; a ellas debemos ir siempre, analizarlas y sacar provecho de esa introspección hacia los más puro de nuestro ser.

No escapan de esta “propuesta” las personalidades más definitorias de la Historia de una nación. A la construcción de su carácter hay que prestarle una atención primordial, pues podría servir, desde sus aspectos más positivos, al moldeamiento de los nuevos retoños. Hoy, dos seres son ejemplos muy precisos para ello. Hoy, comparten natalicio dos luchadores, dos guerreros que enfrentaron la enfermedad, la muerte, la escasez; que dieron batalla a sus enemigos más férreos, y pudieron enfrentarse a sus miedos, con el propósito de llevar a buen fin causas que eran por muchos y que hicieron suyas de por vida.

De esa etapa formadora en Antonio Maceo, habla otro ilustrísimo nombre de nuestro país, Eusebio Leal Spengler:
«Nació Antonio de la Caridad Maceo y Grajales en Santiago de Cuba, el 14 de junio de 1845, primogénito del matrimonio de Marcos y Mariana, quienes tuvieron ocho hijos más, además de la decena que ambos traían de uniones anteriores. Bajo la tutela de sus padres, esos jóvenes se forjaron en la finca La Delicia y llegaron a conformar la «tribu heroica» (…). Cuando uno llega hoy a Majaguabo, San Luis, en las estribaciones de la Sierra Maestra, se encuentra muy cerca de aquella casa, de la cual solamente queda un horcón; pero todavía, desde ese lugar, se divisa una comarca fértil y hermosa, como la que el padre y los hijos labraron entonces. La niñez, adolescencia y primera juventud de Antonio fueron el trabajo agrícola. A los hombres que tenían una pizca de sangre africana no les era permitida entonces la educación superior. Solamente se admitían tales alumnos en los países de más alto desarrollo, aquellos que habían abolido la servidumbre y la sociedad de castas, indígena o esclavista. (…) Durante su infancia y primera juventud, junto a los demás miembros de la familia, el futuro Titán de Bronce participaba esmeradamente en las labores agrícolas de la hacienda paterna. Pero no sólo se dedican con ahínco a esas faenas bajo la dirección de su padre, sino que éste —viejo experto soldado de las guerras americanas— instruye a los varones en el empleo de las armas. (…) De los Maceo y Grajales, se dice que tanto Antonio como sus hermanos Miguel y José tenían una dificultad en el habla: tartamudeaban, lo que era más acentuado en este último. Después veremos cómo Antonio se curó el defecto, por su carácter atildado y por cultivar maneras que se acercaban mucho a lo que sería su forma de pensar. A ello contribuyó su padrino don Ascencio de Asencio, un hombre pudiente, blanco, que lo ayudó a insertarse en los círculos sociales cuando ya el joven Maceo —junto a su medio hermano Justo Regüeyferos— se hicieron cargo de administrar las ventas de las cosechas en Santiago de Cuba. Cuando estalla el 10 de octubre de 1868, varios acontecimientos habían sacudido ya el continente americano. (…) La incorporación de los Maceo a la contienda fue casi inmediata. Cuentan que tuvo lugar el 12 de octubre cuando Antonio, José y Justo respondieron a la exhortación del capitán Rondón, quien era amigo de la familia y se había personado en Las Delicias con su tropa de insurrecto en busca de alimentos y pertrechos. Hay una carta en la que María Cabrales describe que Mariana Grajales, llena de regocijo, entró al cuarto, cogió un crucifijo y dijo: «De rodillas todos, padres e hijos, delante de Cristo, que fue el primer hombre liberal que vino al mundo, juremos libertar a la Patria o morir por ella». Esta escena se conoce en la historia de Cuba como el juramento de los Maceo, y así consta en el monumento a Antonio que fuera levantado en la explanada que lleva su nombre, frente al malecón habanero. Pocos días después, toda la familia —incluidas mujeres y niños— tiene que internarse en la manigua, pues es denunciada a las autoridades españolas. Comienza la epopeya de la tribu heroica, unida toda en el campo de la Revolución y que, al poco tiempo, derramará su sangre en la lucha redentora.»

Son los inicios de uno de los héroes cimeros, inalcanzable de nuestras luchas; este es el germen de ese cuerpo que parecía indestructible, de esa figura que no parecía mortal.

Y, así como el azar nos deja ver a veces, el 14 de junio fue el día en que dos de los próceres más extraordinarios de Cuba salieron a la luz de la vida para estampar por siempre su estela. Ernesto Guevara de la Serna, un niño marcado por los límites que le imponía una enfermedad como el asma, condición que le imposibilitó cursar toda la enseñanza primaria en la escuela. Así es que ese pequeño, parcelado en un (mini)mundo solitario para las energías de un infante, debió rebelarse contra el cauteloso cuidado que lo había restringido de hacer lo más común que hacen los niños. Y desde los 15 años de edad desafía a su propio cuerpo, y emprende viajes por la geografía más cercana, hasta llegar a todo el continente americano, a una isla del Caribe, a África, Asia, para dejar en todos una huella de su grandeza.

La sensibilidad del joven Ernesto, en gran medida, fue fraguada por la literatura: desde los textos de mayor contenido social hasta los más invadidos por la lírica fueron sus compañeros en esos días de estar con su madre en casa, de quietud y calma. Esos son los detalles que hacen a un luchador grande, que es capaz de empuñar cualquier arma, de batirse contra cualquier enemigo, a la vez que devora las letras de mayor profundidad que puede un hombre escribir.

Dos seres que concluyeron sus vidas en plena consecución de sus objetivos más profundos, de esos que no pueden abandonarse por más que el corazón sufra la distancia de los suyos. Dos niños que crecieron a base de sacrificios y limitaciones, pero que no fueron vencidos, en ninguna medida, por ellas.

 
 
|

Otros artículos del autor (a)

  • ¡Hagamos cada día un 14 de febrero!

  • La Helena del Caribe

  • José Julián Martí Pérez: nuestra salvación nacional

  • Preservemos la inocencia

  • Celia Esther de los Desamparados

  •  
    Subir
     
     
        Envíe su Comentario
    * Todos los datos son obligatorios.  
    * Nombre:
    * País:
    Normas

    Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.

    No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.

    Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.
    * Correo Electrónico:
    Publicar Correo
      
        * Mensaje:

     


    "La noción del bien flota sobre todo, y no naufraga jamás"  

    José Martí  
    ... otras frases >>  

     
     
      
      MENÚ ________________
      Portada  
    Mapa del Sitio  
    Frecuencias  
    Noticias  
    Exclusivas  
    Curiosidades  
    Gotas del saber  
    Coberturas  
    Galería  
    De Cuba y El Mundo  
    Leyendas  
    De La Luna  
      
    ________________________________
      
     
      NUBE DE ETIQUETAS 
    Artes Plásticas Ballet Nacional de Cuba Cine Cuba Danza EGREM Fidel Castro huracán Irma ICAIC ISA Literatura Música Orquesta Sinfónica Nacional Teatro UNEAC
      
    ________________________________

    ___________________________________________________________________________________________________________________________
     
       Radio Enciclopedia. Dirección postal: Edificio N, Calle N, entre 23 y 21, Vedado, La Habana, Cuba. Código Postal: 10400.
       Desarrollado por Redacción Digital Radio Enciclopedia Diseñado para IE4 y NC4, Res: 1024 x 768

       © Copyright Radio Enciclopedia, 2011
    Directora General: Ing. Luisa Márquez Echevarria
    Correo: lmarquez@renciclopedia.icrt.cu
    Teléfonos: (53 - 7) 8361882, 8361883.