
A pocos días de la culminación exitosa del 8vo. Congreso de los comunistas cubanos -que guarda emotivas impresiones y enorme significado- los trabajadores despliegan numerosas iniciativas con sus motivaciones multiplicadas para conmemorar el Primero de Mayo, importante fecha del proletariado mundial con más de un siglo de vida.
Desde los barrios, la enseña nacional luce más vivos sus colores, no faltan las consignas que ratifican la fidelidad y el compromiso, plasmadas en carteles o a viva voz en los centros donde se reconoce el esfuerzo de los más destacados en la producción y los servicios o de cara al enfrentamiento a la COVID- 19.
Muchas son las motivaciones: el cumplimiento de los acuerdos del 8vo. Congreso del Partido, los 60 años de la victoria de Girón, el aniversario 110 del natalicio del capitán de la clase obrera Lázaro Peña y el 95 del Comandante en Jefe Fidel Castro.
La celebración de esta jornada está caracterizada por el patriotismo, la alegría, el reconocimiento individual y colectivo, y el invariable compromiso de los trabajadores con el avance de la Tarea Ordenamiento, el rechazo al bloqueo económico, comercial y financiero del gobierno de Estados Unidos contra Cuba, junto a la contundente demostración de la unidad del pueblo cubano en torno a su Partido y su Revolución.
En la presente jornada la celebración será virtual y el llamado es a sumarse en todo el país al tuitazo que organiza la Central de Trabajadores de Cuba desde horas de la mañana para compartir saludos, felicitaciones, iniciativas, originalidad y los aportes productivos en las fábricas y en los campos en cuanto a siembras y cosechas, como resultado del abril productivo desarrollado en todo el país por los trabajadores y sindicalistas.
No faltará la rememoración histórica a los mártires de Chicago (Estados Unidos), a la primera celebración del Día Internacional de los Trabajadores en el país en el año 1939, a solo tres meses del congreso constituyente de la Confederación de Trabajadores de Cuba (CTC); el primer desfile del Primero de Mayo en 1959 en la Plaza Cívica, poco después nombrada Plaza de la Revolución José Martí, y que estuvo presidida por Raúl Castro y Juan Almeida, o aquel desfile en Santiago de Cuba en esa misma fecha encabezado por Ernesto Che Guevara; los sucesivos desfiles con diversas motivaciones cada año; el trascendente Concepto de Revolución enunciado por el Comandante en Jefe Fidel Castro aquel histórico Primero de Mayo del año 2000 y su excepcional vigencia.
La fecha del Primero de Mayo es una verdadera fiesta que, en esta ocasión y por segunda vez, no se celebra en las grandes plazas del país por los trabajadores y pueblo en general, con coloridos y alegres desfiles, pero eso no impide que a lo interno de cada centro de trabajo y de cada hogar, desde la dimensión más íntima de la Patria, se celebren las victorias que enuncian, lejos de constituir demandas, las nuevas metas productivas, económicas y sociales con más eficiencia y calidad.
Volverán los días de movilizaciones y desfiles con nuevos bríos e iniciativas, en la medida que la responsabilidad y la disciplina se impongan en la lucha contra la pandemia del SARS- COV- 2 en Cuba y en el mundo, porque como expresara el poeta Roque Dalton con su verso militante:
"Amo esas grandes concentraciones populares donde los hombres elevan bajo el sol la luz de su garganta... Amo esas grandes plazas pobladas por el pueblo donde se lava toda la cólera del mundo... Amo esas tardes multitudinarias en que los puños se alzan y vencen al paisaje... Amo a este pueblo en que me sumerjo, como una gota de agua ama infinitamente su mar".
¡Viva el Día Internacional de los Trabajadores!