 |
|
Escena esculpida en mármol donde pone a luz su presentimiento futurista de los injertos de órganos. |
En estos tiempos en que se producen maravillosos adelantos en la medicina, y fundamentalmente en el campo de la cirugía, les quiero contar que hace más de cinco siglo el escultor español Gregorio Berruguete, muerto en 1561, realizó por primera vez un trasplante de órgano.
Hasta entonces nadie se había atrevido a realizar tan arriesgada y delicada operación. Sin embargo, Berruguete, con sus magnificas virtudes, hizo una escena esculpida en mármol donde pone a luz su presentimiento futurista de los injertos de órganos, obra ubicada en una capilla de la catedral de Palencia, en España.
En el retablo está plasmado un caballero tendido sobre un lecho donde va ser provisto de una nueva pierna. Al donante, un hombre negro, le fue amputada una pierna que adaptaron exactamente al muslo del paciente. A su alrededor, aparecen los médicos cubiertos con sus birretes.
El sacerdotes español Asterio Moro, especialista en arte religioso, manifestó que ese retablo nunca llamó la atención hasta ahora, en que la ciencia ha alcanzado tales niéveles de logros en la cirugía y cuando ya se practican muchos trasplantes. Y allí –en la capilla- solo se veía como un milagro, y no como un adelanto imaginativo de los avances de la ciencia.
El escultor Berruguete concibió en su imaginación un donante negro, cuya pierna izquierda pasara al blanco que había perdido la suya. ¿Diferencia social en que el negro es sacrificado en beneficio del blanco, o acaso un intento también futurista- de integración racial? Saque usted sus propias conclusiones.