En el imprescindible libro La victoria estratégica, el líder de la Revolución Fidel Castro escribe: “Nací el 13 de agosto de 1926. En mi Birán natal, solo había dos instalaciones que no pertenecían a mi familia: el telégrafo y la escuelita pública. Allí me sentaban en la primera fila porque no había, ni podía haber, algo parecido a un círculo infantil. Forzosamente aprendí a leer y a escribir”.
Y prosigue, “en el año 1933, cuando no había cumplido todavía siete años, la maestra, que no recibía siquiera el sueldo que le debía el gobierno, pretextando la hipotética inteligencia del niño, me llevó para Santiago de Cuba, donde residía su familia, en una vivienda pobre y casi sin muebles, que se filtraba por todas partes cuando llovía.
En aquella ciudad, no me enviaron siquiera a una escuela pública como la de Birán (…) El asalto al cuartel Moncada de Santiago de Cuba, el 26 de julio de 1953, se produjo tres años después que me gradué en la Universidad de La Habana”.
Hoy retomamos los recuerdos de Fidel en la proximidad de sus 90 años, una celebración a la cual se han añadido muchos, de manera especial desde el arte.
Por ejemplo, “Patria feliz Opus 90” ha sido el espectáculo que el Ballet Folklórico de Camagüey (BFC) ha dispuesto para el homenaje.
También recientemente el artista de la plástica Alexis Leyva (Kcho) realizó en la embajada cubana en París, la capital de Francia, una obra dedicada a Fidel y al presidente cubano Raúl Castro. El cuadro, copia de la obra original “Arca de la Libertad”, expuesta en el habanero Museo Nacional de Bellas Artes, fue pintado por el creador en interacción con miembros de la misión diplomática. Kcho la dedicó especialmente al cumpleaños 90 de Fidel.
Por los 90 años de un eterno joven se desarrolló hace unos días un Taller dedicado al líder de la Revolución en las políticas de juventud en el marco del Congreso de Investigadores sobre Juventud en el Palacio de Convenciones. “El hombre que cumplirá 90 años, siendo joven”, así lo definió la periodista Katiuska Blanco. “Él siempre prefirió en política lo nuevo. Desde los 19 años estuvo inmerso en luchas para hacer posible la soberanía y la justicia en nuestro país, su diálogo con los jóvenes ha sido constante”, agregó la investigadora de la vida y la obra de Fidel.
El interés por la democratización del acceso a la cultura evidenciado en Fidel, conllevó al impulso de una política profunda, “donde no tenía cabida el fanatismo, nunca recurrió a la retórica ni al show, sino que vio su trabajo como misión, como entrega”, manifestó el intelectual Abel Prieto Jiménez, asesor del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros. “Recuerdo las largas horas que dedicaba a explicarle a su pueblo los pormenores del gobierno, a informar y a formar generaciones”, añadió.
Como parte de los homenajes del arte a Fidel, en los cines de la occidental provincia de Pinar del Río se viene exhibiendo el audiovisual Eterna Presencia, que recoge imágenes e intervenciones durante su paso por aquel territorio.
Y la Academia Nacional de Canto Mariana de Gonitch ha ofrecido conciertos como parte de su jornada de recitales titulada Fidel es Cuba. El director del conjunto, Hugo Oslé, recordó que los días 13 de cada mes el grupo fundado por la maestra rusa después de establecerse en Cuba en 1940, ofrece su tributo al líder de la Revolución.
La cultura así se une al homenaje a Fidel en sus noventa años.