Las actuales constituciones de Venezuela, Ecuador, Bolivia, y Nicaragua se cuentan entre las más recientemente reformadas en América Latina. Son textos que enfatizan, sobre todo, en lo social, así como en la oposición al neoliberalismo y la globalización.
Desde fines de la década de 1980, varios países de la región han puesto en vigencia nuevas constituciones que contienen cambios significativos para lograr la concepción de sociedades más inclusivas, representativas y justas. Incluso, en algunas naciones como Brasil y Argentina, las constituciones contribuyeron a completar la transición de las dictaduras militares de aquella época a las democracias.
Más recientemente, por ejemplo, la Constitución venezolana de 1999, fue promovida por el líder de la revolución bolivariana Hugo Chávez y fue enmendada diez años después. Además el presidente boliviano, Evo Morales, promovió en su primer mandato -2006-2009- la redacción de una nueva constitución para “refundar el país”, según ha reflexionado. Vendría luego una nueva Carta Magna de Ecuador, en 2008, promovida por el exdignatario Rafael Correa, más a tono con los cambios económicos y sociales que se desarrollaron allí durante la última década.
En Argentina, la última reforma constitucional, la séptima desde 1853, y una de sus novedades fue la introducción de la reelección presidencial inmediata por una sola vez.
También el Congreso de Nicaragua aprobó en 2014, una reforma parcial constitucional que estableció la posibilidad de reelección. La actual Constitución allí entró en vigor en 1987 y desde entonces había sido cambiada en 1990, 1995, 2000, 2004, 2005 y 2007.
La reformulación de las Cartas Magnas en esas naciones ha representado la inclusión de los derechos de los indígenas, de los homosexuales y de las mujeres. No obstante, aún queda como reto la necesidad de consolidar mecanismos institucionales que garanticen la materialización de esos documentos de manera total. Es indudable la trascendencia, no solo simbólica, sino también real que han tenido.
El “Nuevo Constitucionalismo Latinoamericano”
Según el Doctor en Filosofía Política Pedro Salazar Ugarte (2015) en los últimos años del siglo XX y la primera década del siglo XXI surgió en América Latina un fenómeno constitucional llamado por los teóricos “Nuevo Constitucionalismo Latinoamericano”, caracterizado en los casos de Venezuela, Ecuador y Bolivia, por ser un documento robusto que contiene un amplio catálogo de derechos (naturales, humanos o fundamentales se según cada tiempo histórico y tradición teórica). Ese catálogo de derechos incorpora tradiciones filosóficas diversas y es particularmente sensible con las tradiciones históricas de los países en los que tiene vigencia.
Otros datos a nivel mundial
Después de 1945, las constituciones europeas buscaron enmendar los sistemas jurídicos que habían surgido años atrás. Con el llamado neoconstitucionalismo, se intentó buscar un modelo diferente a las constituciones elaboradas en el siglo XVIII y que fueron tomadas como modelos clásicos durante unos doscientos años. Se crearon entonces nuevas constituciones para Italia (1947), Alemania (1949) y España (1978), entre otras naciones.
Entre 1978 y 2012 hubo 388 cambios en las cartas magnas en América Latina. Además de los mencionados anteriormente, otros países que han realizado reformas a su constitución son: Paraguay en 1992; Perú en 1993; Colombia en 2004; y México en 2013. También Costa Rica y Chile.
La Constitución de los Estados Unidos -la más antigua que se encuentra en vigor actualmente en el mundo- fue adoptada en su forma original el 17 de septiembre de 1787 y ha sido enmendada en 27 oportunidades.
Notas
Salazar Ugarte, P. (2015). Sobre el concepto de constitución. Disponible en: https://archivos.juridicas.unam.mx/www/bjv/libros/8/3876/9.pdf