
Cuando el pasado 10 de octubre en la Demajagua, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel Bermúdez, se refirió en su discurso “al asedio imperial desde afuera” como uno de nuestros permanentes desafíos, contaba entre ellos -sin dudas-, al bloqueo económico, financiero y comercial de los Estados Unidos de América contra Cuba, cuya aplicación alcanza ya casi seis décadas.
Frente a esa realidad, decía también Díaz-Canel, donde nos condena la política a una escasez de recursos materiales que hace parecer imposible la prosperidad, deviene inevitable concientizar una idea del líder histórico de la Revolución Fidel Castro (1926-2016), expuesta al conmemorarse un siglo del alzamiento independentista: “(…) Solo quienes creen en la Patria entenderán lo verdadero (…)”.
Por eso este viernes, desde el Instituto Superior de Relaciones Internacionales (ISRI), Raúl Roa García, volvió en voz unánime #NoMásBloqueo, al desarrollarse con la presencia de casi 130 organizaciones nacionales y otras foráneas, con sede en el país, el XV Foro de la Sociedad Civil cubana contra la genocida política.
En la cita, el embajador Carlos Fernández de Cossío, actual Director General de Estados Unidos del MINREX, calificó la artimaña de impedimento determinante para las aspiraciones de bienestar y desarrollo a las que tiene derecho nuestro pueblo, por impactar negativamente la implementación de la medida en todos los aspectos de la vida económica del país, en la mayoría de los sociales y en la psicología del cubano, en general.
Desde la evidencia, se procedió entonces a ejemplificar los daños ocasionados por el bloqueo en cada una de las esferas a nivel nacional, destacando la intervención de Oscar Luis Hung Pentón, Diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular y presidente de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba (ANEC), quien recordó que solamente entre abril del 2017 y marzo del 2018, las afectaciones económicas por la aplicación de la política ascendieron a cuatro mil 321 millones 200 mil dólares.
Así otros representantes de organizaciones científicas, estudiantiles, culturales, religiosas e internacionales, fueron tejiendo un reclamo colectivo que demandó el cese inmediato del instrumento estadounidense, violación flagrante y sistemática de los derechos humanos de todos los cubanos y cubanas, a pocos días de que sea presentado en la Asamblea General de las Naciones Unidas el Informe nacional sobre la necesidad de poner fin al bloqueo norteamericano contra Cuba.
Durante el XV Foro, se denunció asimismo su recrudecimiento por la actual administración de Donald Trump, como consta en los acuerdos de la declaración final de la cita, documento -que además de la demanda y la exigencia al cese unilateral- reafirma el derecho de libre determinación que tiene el pueblo y gobierno cubanos para construir su presente y futuro.
En estos 56 años de la Ley, si bien se simplifica como una decisión soberana del ejecutor: cortar vínculo económico, comercial y financiero con el mayor archipiélago antillano, valoraba este viernes Carlos Fernández de Cossío, lo único que ha venido a demostrar el bloqueo es la capacidad de resistir y vencer de los cubanos.
“Si con estas inmensas limitaciones hemos sido capaz de enfrentar una agresión tan descomunal, todo ha sido fruto de la naturaleza justa del proceso revolucionario, (…) de las ventajas incuestionables del Socialismo y de su superioridad para garantizar, asegurar y defender el bienestar de la población en su conjunto”.
En otras palabras, como demostraba el presidente cubano en la cuna sagrada de la Patria, al conmemorarse los 150 años de nuestras luchas por la independencia: “(…) Desde entonces sabemos que sí es posible vencer partiendo de cero, a veces sin más armas que la moral y el patriotismo (…)”.