Creo que al Proyecto de Constitución debería incorporarse la promoción de la historia patrimonial, paralelamente a la enseñanza del devenir de la nación cubana, declaró a la Agencia Cubana de Noticias Olga Lidia González Monguía, directora del museo provincial Palacio de Junco, situado en Matanzas.
Hoy no enseñamos desde nuestras escuelas el patrimonio, cuales son las principales obras, la importancia que tienen para nosotros, los detalles de su conservación para educar a los ciudadanos desde la infancia, cuando estos conocimientos y valores tienen un mayor arraigo para el futuro, opinó la investigadora.
González Monguía se refirió especialmente al artículo 91 inciso i, donde se incluye entre los deberes de los ciudadanos cubanos “proteger los recursos naturales y el patrimonio cultural e histórico del país y velar por la conservación de un medio ambiente sano”.
Considero que esto debería ser más profundo, de alguna manera reflejar para el futuro la obligatoriedad de preservar el patrimonio común, cotidianamente con el cuidado de edificaciones, sitios de interés, y el entorno donde vivimos, señaló.
La directora del museo Palacio de Junco, el primero instituido por la Revolución en la Isla, mostró su conformidad con el inciso j del artículo 95, el cual expresa que “Los bienes que conforman el patrimonio cultural de la nación son inalienables, imprescriptibles e inembargables”.
Es importante el reconocimiento de nuestros valores patrimoniales desde el nuevo proyecto de Carta Magna, esto tiene un significado especial para una ciudad como Matanzas, donde hoy ocurre una reanimación a propósito de sus 325 años, a cumplirse el 12 de octubre venidero, señaló.