
Hace un año a Mónica Cabrera se le ocurrió ir a la caza de las historias de vida de quienes enfrentan a la COVID-19.
Ponerles rostro, remarcar el lado humano, documentar desde escenarios diversos cómo se construye el esfuerzo de un país y sus nuevas generaciones, cuántos desvelos quedan, cuáles sacrificios llegan.
Entonces nació Jóvenes por la vida, un proyecto televisivo que se erige en algo más o menos parecido a una bitácora, a un repositorio de anécdotas y anhelos.
Este programa se transmite cada viernes a las seis de la tarde por el Canal Educativo, y también puede encontrarse en las plataformas digitales Picta, Telegram y Facebook, donde se postean íntegramente las ediciones.