Dedican a Pablo de la Torriente Brau encuentro con jóvenes periodistas

Dedican a Pablo de la Torriente Brau encuentro con jóvenes periodistas

Como parte de la Jornada de la Prensa 2026, se realizó un encuentro con jóvenes periodistas que incluyó la presentación del libro Hombre con brújula, retrato de familia, del investigador Pablo Noa, sobre la vida del periodista y combatiente internacionalista Pablo de la Torriente Brau (1901-1936), a quien está dedicada, junto al centenario del natalicio de Fidel Castro, la celebración de este 14 de marzo, Día de la Prensa Cubana.

En la sede nacional de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), Esther Pozo Campos, directora de la editorial Pablo, reseñó el texto que calificó de recurrente pero necesario, en un momento muy complejo para el país ante el recrudecimiento del bloqueo estadounidense, el asedio y las amenazas imperialistas, que exigen empuñar saberes en pos de defender a la patria.

Tras invitar a la lectura de ese volumen del catálogo de la editorial Pablo, presentado esta vez en formato electrónico, elogió la labor de la editora Ana María Díaz Canals, y el encomiable prólogo que escribiera, antes de fallecer, Ernesto Vera, un valor añadido incalculable a esas páginas, que recogen el testimonio de la familia, sobre todo de las hermanas de Pablo de la Torriente Brau.

Comentó que en el volumen se presenta a Pablo en esta nueva dimensión, gigante y más cercana, para conocer sobre el origen de sus virtudes, y mostrar a un hombre que creció tanto en tan corto tiempo, con el costo supremo de su temprana caída en combate.

El autor del libro se acercó a la familia De la Torriente Brau, en particular a su hermana más pequeña, Ruth, y con una entrevista nos entrega a un Pablo humano, familiar, cariñoso, entero, señaló Pozo Campos.

Conocemos cómo el periodista Pablo de la Torriente Brau -nacido en Puerto Rico, aunque creció y vivió en Cuba-, enseñaba y cuidaba de sus hermanas, quiénes eran sus padres, el entorno familiar, dónde residió y forjó su carácter y cómo llega la noticia de su muerte en Majadahonda (España), precisó.

«¿Periodistas o influencers?», con esa interrogante se efectuó un panel de jóvenes profesionales de la prensa, quienes reconocieron que hoy el ecosistema de la información ya no es unidireccional, pues un influencer puede cubrir una noticia en vivo desde un móvil y un periodista debe dominar el lenguaje de las nuevas plataformas para llegar a nuevas audiencias; es decir, que el formato ya no define la profesión, lo hace la ética y el método.

El director del periódico Juventud Rebelde, Yuniel Labacena, al introducir las preguntas del debate, subrayó que tanto el periodista que se respalda en el medio y el método como el influencer que se apoya en la autenticidad y la cercanía con su comunidad, compiten por un recurso escaso: la confianza de la audiencia.

En el intercambio participaron Alejandra García, profesora de la Facultad de Comunicación (FCOM) de la Universidad de La Habana; Lázaro Manuel Alonso, periodista de la televisión cubana con una reconocida actividad en las redes sociales; Ayose Naranjo, periodista de Juventud Rebelde y profesor de la FCOM, e Iván Ernesto Barreto, especialista del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos.

Insistieron en la necesidad de que siempre predominen el rigor periodístico, el contraste de las fuentes, la verificación de datos, aunque estos parezcan incompatibles a menudo con la velocidad implacable de las redes sociales; en ese sentido se abundó sobre cómo equilibrar la importancia de informar primero, con la responsabilidad de ser, ante todo, veraces.

Otras ideas que examinaron en el panel cuestionan si puede un influencer, sin el respaldo de una estructura editorial, asumir esa responsabilidad, en tanto, explicaron que los medios tradicionales necesitan la audiencia y la frescura de los influencers, y estos, a su vez, requieren a menudo la profundidad, el contexto y la capacidad de investigación del periodismo clásico, lo cual indica que el futuro no es de uno o de otro, sino de la colaboración inteligente y la integración activa de ambos.

También consideraron que el público ya no es un receptor pasivo pues, en el caso de las redes, comenta, comparte, desafía e incluso crea contenido.

Valoraron el papel de la alfabetización mediática, y respondieron a interrogantes desde sus experiencias en cuanto a cómo lograr pasar de una redacción tradicional a crear contenidos en diferentes plataformas digitales, y cuánto puede aportarle el periodismo clásico a la incorporación de los nuevos códigos comunicativos en la lógica del influencer.

Otras ideas que sobresalieron en el debate, destacan la definición de los principales activos del trabajo de un periodista, entre estos la objetividad y los de un influencer (la autenticidad), los cuales en lugar de oponerse, más bien pudieran complementarse.

Se analizó además la importancia de que la verificación de la noticia y el contraste de las fuentes no estén reñidos con la inmediatez.

Fuente: Agencia Cubana de Noticias

Redacción Radio Enciclopedia