Sobresalió participación de Cuba en la primera edición del Panamá Ballet Fest 2026

Sobresalió participación de Cuba en la primera edición del Panamá Ballet Fest 2026

La primera edición del Panamá Ballet Fest 2026 concluyó este domingo tras una semana de intensa actividad artística que reunió a un centenar de destacados exponentes de la danza en 11 países.

La cita, organizada por el Ministerio de Cultura, tuvo una especial distinción para las compañías nacionales y extranjeras participantes, entre ellas la delegación del mayor archipiélago de las Antillas, encabezada por la primera bailarina y directora general del Ballet Nacional de Cuba (BNC), Viengsay Valdés.

El encuentro, dedicado a la legendaria bailarina británica Margot Fonteyn (1919-1991), convirtió al Teatro Aurea «Baby» Torrijos, en la Ciudad de las Artes, en escenario de intercambio cultural entre compañías, maestros y artistas de reconocido prestigio internacional.

La presencia de Valdés constituyó uno de los momentos más significativos de esta cita. Considerada una de las figuras más sobresalientes del ballet cubano contemporáneo y heredera de la escuela fundada por Alicia Alonso, la artista participó en galas, encuentros profesionales y actividades académicas que distinguieron la programación.

En la delegación caribeña, apunta un comunicado oficial, estuvieron además los bailarines Ányel Montero, Yankiel Vázquez, Alianed Moreno, Nadila Estrada y Alejandro Alderete, quienes defendieron un repertorio integrado por piezas emblemáticas del acervo clásico y contemporáneo de la nación.

Según los organizadores, la compañía cubana presentó el Adagio de la Rosa, de La bella durmiente del bosque en la versión coreográfica de Alicia Alonso, junto a los célebres Esmeralda y El corsario.

Diversos medios especializados resaltaron la presencia de Valdés en el certamen, considerada una de las principales embajadoras de la escuela cubana de ballet y referente internacional por su trayectoria artística y labor al frente del BNC, institución reconocida mundialmente por la solidez de su formación técnica y estilística.

Durante la ceremonia de apertura fueron entregadas las Medallas Margot Fonteyn a la Trayectoria Excepcional en el Ballet, máxima distinción del evento, a las maestras Raisa Gutiérrez, Brenda Arias, Josefina Nicoletti y Alberto González, en reconocimiento a sus aportes al desarrollo de la danza clásica.

La ministra panameña de Cultura, María Eugenia Herrera, elogió a los homenajeados y destacó la importancia de preservar el legado artístico de quienes han dedicado su vida a la enseñanza, promoción y consolidación del ballet en la región.

La gala final incluyó además el estreno de una creación del coreógrafo internacional Eduardo Blanco, denominada Los Tres Grandes de la Noche, concebida especialmente para el BNP, así como actuaciones de artistas procedentes de Colombia, Uruguay, República Dominicana, México, Puerto Rico, Venezuela, El Salvador, Ucrania y Panamá.

En los ensayos, Blanco subrayó el papel de la cultura como puente de integración entre los pueblos.

De acuerdo con el director artístico del BNP, Sasa Adamovic, el festival forma parte de una estrategia para posicionar a esa compañía entre las principales agrupaciones de América Latina y fortalecer los vínculos culturales con instituciones de reconocido prestigio internacional.

El Panamá Ballet Fest cerró sus puertas con el propósito de consolidarse como una plataforma permanente para la promoción de la danza y el intercambio artístico regional, objetivo al que contribuyó de manera especial la presencia de Cuba.

Entre otras compañías invitadas destacaron el Ballet Metropolitano de Medellín, el Gran Kyiv Ballet, el Ballet Nacional del Sodre de Uruguay y el Ballet Nacional Dominicano.

Fuente: Prensa Latina

Redacción Radio Enciclopedia