Tributo póstumo a eminente científico Jorge T. Lodos Fernández
La Sociedad Económica de Amigos del País rindió este miércoles 2 de septiembre tributo póstumo al eminente científico Jorge Tomás Lodos Fernández, puntal del Instituto Cubano de Investigaciones de los Derivados de la Caña de Azúcar (Icidca) y miembro del Consejo Científico de esta asociación.
En palabras inaugurales, la directora general del Icidca, Ms.C Ana Delis San Juan, repasó la síntesis biográfica del homenajeado, quien se graduó en Licenciatura en Química en la Universidad Estatal de Kiev, Ucrania, y en 1965 comenzó a trabajar en ese instituto, en el proyecto científico de tableros de bagazo con aglomerantes. De acuerdo con San Juan, Lodos Fernández –fundador y director del Instituto Cubano de Investigaciones Azucareras (Icinaz) entre 1972 y 1987- desarrolló la necesaria integración de la investigación a la producción agroindustrial, la quimización de la industria, estudios sobre las pérdidas en miel, el potencial de las energías renovables en el sector y dextrosa-siropes, entre muchas otras.
Compañeros de trabajo de Lodos Fernández tomaron la palabra para resaltar sus cualidades como investigador y docente. Luis Gálvez Taupier subrayó que siempre se caracterizó por criterios muy personales e innovadores, a la vez que fue portador de iniciativas científicas y tecnologías sustentadas, las cuales defendía con numerosos argumentos. “Con la ausencia de Lodos, no solo perdimos al valioso científico, sino al creador de diversos libros, publicaciones que contribuyen con valor único al desarrollo de la industria azucarera y sus derivados”, señaló.
Por su parte, Arodis Caballero Nuñez significó que bajo la dirección de Lodos Fernández, el Icinaz desarrolló tecnologías y productos que elevaron la eficiencia de la industria azucarera cubana, escribió libros, cientos de artículos y monografías, formó a cientos de investigadores, técnicos y obreros calificados. “Organizó congresos y participó en eventos del más alto nivel mundial; tenía esa cualidad rara de los grandes líderes: sabía rodearse de talento, confiar en sus equipos y crear las condiciones para que cada persona pudiera dar lo mejor de sí misma”.
“La verdadera obra de Lodos no está en los papeles, sino en las personas que formó, en las instituciones y las universidades de las que formó parte, en la cultura científica que ayudó a sembrar a través de la metodología de la investigación”, puntualizó Caballero Nuñez.
Fuente y foto: Sociedad Económica de Amigos del País

