Libro «Fidel Castro Ruz: itinerario por la provincia Granma» se actualiza con nuevas visitas del Comandante
Con motivo del centenario del natalicio de Fidel Castro, el Centro Provincial del Libro y la Literatura en Granma presentó la segunda edición del libro Fidel Castro Ruz: itinerario por la provincia de Granma, del reconocido historiador Ludín Bernardo Fonseca García, en el museo casa natal de Carlos Manuel de Céspedes.
La nueva versión documenta 64 visitas del líder histórico a la región, 60 respaldadas por fuentes documentales (prensa y archivos) y cuatro incorporadas a partir de testimonios orales de la población, que no habían sido registradas en la edición anterior publicada en julio de 2006.
El investigador y máster en Ciencias advierte que la cifra es aproximada y podrían aparecer más, especialmente de los primeros años de la Revolución, cuando Fidel se movía sin protocolos establecidos y realizaba visitas sorpresivas que aún perviven en la memoria de los campesinos.
«El otro día leía el discurso que Fidel pronunció el 24 de febrero de 1959 en Guantánamo. Y entre las cosas que dice, refiere que la noche anterior durmió en las minas de Charco Redondo y que estuvo hablando con los mineros. Esa es una visita que no estaba recogida. Entonces, quiere decir que estas 64 es una cifra aproximada, pueden aparecer muchas más, y fundamentalmente durante los años 59 y 60, que no existía el protocolo que se alcanzó después.
La obra demuestra que el Comandante en Jefe recorrió todos los municipios de la provincia y pronunció discursos en cada uno de ellos, excepto en Cauto Cristo, con 31 de esas visitas concentradas en la década de 1960, lo que evidencia la especial atención que dispensó al territorio durante los años fundacionales de la Revolución.
«No se trata de un libro de cronología, sino de una profunda investigación que detalla los vínculos especiales de Fidel con la provincia de Granma, tierra que llegó a reconocer como propia», afirmó durante la presentación Yudelkis Ortiz Barceló, primera secretaria del Partido Comunista de Cuba en Granma, quien destacó el rigor investigativo del autor.
El propio Fidel expresó en una de sus intervenciones: «La he visitado bastantes veces; por lo general, calladamente: paso, cruzo, veo, visito lugares», frase que sintetiza la naturaleza de sus recorridos por la geografía granmense.
«La investigación no solo documenta la épica guerra que desarrolló durante más de dos años en la Sierra Maestra contra la tiranía de Batista, sino que también recrea su incansable desvelo por convertir en realidad programas y proyectos de desarrollo económico y social en la provincia, muchos de ellos pioneros en el país, como la construcción de embalses y carreteras.
«El libro permite llegar a comprender que las visitas de Fidel fueron para protagonizar, para conducir, para planear programas, proyectos estratégicos de desarrollo económico y social para Granma y para Cuba», enfatizó Ortiz Barceló, quien calificó la obra como «una provocación al saber y al descubrimiento», destacando que constituye un punto de partida para nuevas investigaciones, no un punto de llegada.
Respecto a la factura del libro, el autor considera que la edición cumple rigurosamente con los requisitos formales y estéticos necesarios, destacando la calidad de la impresión, la nitidez de su presentación y el valor del diseño editorial logrado.
Para realizar la investigación, Ludín Fonseca enfrentó el desafío de que las fuentes documentales necesarias no se encontraban en Bayamo, por lo que todo lo relacionado con la guerra debió consultarse en la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado.
Asimismo, debido a que no existían colecciones de periódicos locales anteriores al año 1975 —la principal fuente de información hasta ese entonces—, fue necesario trasladarse a Santiago de Cuba para consultar el periódico Sierra Maestra y la Biblioteca Nacional.
«Con el posterior surgimiento del periódico La Demajagua y el sistema de ediciones territoriales, el trabajo con las fuentes se facilitó, logrando integrar tanto la documentación histórica de archivo y prensa escrita como la valiosa incorporación de testimonios orales de la población», expuso Fonseca.
«El texto solo incluye recorridos sobre los cuales se pudo localizar información fiable en fuentes publicadas, inéditas o en la prensa de la época, lo que garantiza su rigor histórico. La presentación de esta segunda edición, que incluye cuatro visitas documentadas a través de la tradición oral y ocho fotografías seleccionadas, ratifica la certeza de que «Granma es y por siempre será tierra de Fidel», concluyó Ortiz Barceló.
En ese escenario también fue presentado el libro Revolución, la obra más hermosa.
Reportó: Anaisis Hidalgo Rodríguez | Granma

