Inauguran Cartografías del destino en Galería Villa Manuela de la Uneac
La Galería Villa Manuela de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) acoge desde este jueves 22 de octubre, Cartografías del destino, la más reciente muestra personal de Santiago Rodríguez Olazábal, uno de los creadores cubanos contemporáneos que con mayor profundidad ha explorado los vínculos entre arte, espiritualidad e identidad cultural.
Nacido en La Habana en 1955, Rodríguez Olazábal ha desarrollado una sólida trayectoria en la pintura, el dibujo, el grabado y la instalación. En sus obras confluyen signo, palabra, gesto y ritual, para construir un universo simbólico que conecta la experiencia individual con las raíces africanas que conforman la cultura cubana.
La exposición propone un recorrido por los odú de Ifá, signos sagrados que contienen enseñanzas y caminos de interpretación espiritual. A través de ellos, el artista despliega una cartografía simbólica donde cada imagen invita a pensar la existencia humana, las decisiones que marcan el recorrido vital y la relación con las fuerzas visibles e invisibles que intervienen en el destino.

Como señala la curadora Ana Beatriz Almeida Sánchez en el catálogo de la muestra, acercarse a la obra de Olazábal supone aceptar el desafío de adentrarse en formas de conocimiento que, aunque profundamente arraigadas en la cultura cubana, no siempre resultan de comprensión inmediata. Sin embargo, precisamente en ese ejercicio de aproximación radica la potencia de una creación que impacta tanto por su rigor técnico como por su dimensión espiritual.
En Cartografías del destino, el dibujo ocupa un lugar central como herramienta de activación simbólica. Lejos de limitarse a la representación, líneas, puntos y trazos se convierten en portadores de conocimiento, capaces de advertir, orientar y revelar. De este modo, la experiencia estética trasciende la contemplación para convertirse en un acto de interpretación, donde cada espectador es convocado a descifrar los signos y a reconocerse frente a aquello que influye, de manera visible o invisible, en el curso de su propia existencia.
La inauguración reunió a artistas, críticos, investigadores y público interesado en el arte contemporáneo cubano, quienes pudieron dialogar con una propuesta que reafirma la vigencia de la obra de Santiago Rodríguez Olazábal y su capacidad para articular tradición, pensamiento y creación visual desde una mirada enraizada en la cultura nacional.
Fuente y foto: Unión de Escritores y Artistas de Cuba

