La primera actriz cubana contagia con su pasión por la escena, y a sus 95 años, cumplidos hoy, es un referente para jóvenes y consagrados intérpretes, ejemplo de excelencia artística y rigor profesional.
La primera actriz cubana contagia con su pasión por la escena, y a sus 95 años, cumplidos hoy, es un referente para jóvenes y consagrados intérpretes, ejemplo de excelencia artística y rigor profesional.