Cuba rechazó enérgicamente un reporte del Departamento de Estado de los Estados Unidos sobre una supuesta influencia subversiva de la nación caribeña contra ese país y lo calificó de propaganda destinada a justificar nuevas agresiones.
Cuba rechazó enérgicamente un reporte del Departamento de Estado de los Estados Unidos sobre una supuesta influencia subversiva de la nación caribeña contra ese país y lo calificó de propaganda destinada a justificar nuevas agresiones.