Ser cultos y servir a la humanidad, vigencia del pensamiento martiano en la Cuba de hoy

Ser cultos y servir a la humanidad, vigencia del pensamiento martiano en la Cuba de hoy
Foto tomada de Cubaperiodistas

“La patria se engrandece cuando se abre a la humanidad.” —José Martí, La Revista Literaria Dominicense (Patria, 26 de enero de 1895)

A propósito del Coloquio «Martí y la Cultura Cubana», celebrado el pasado 28 de enero en la Universidad de las Artes de Cuba (ISA), en el aniversario del natalicio de nuestro José Martí, quiero reflexionar sobre la vigencia de una de sus frases más citadas: “Ser cultos es el único modo de ser libres.”

Esta sentencia, tantas veces repetida como lema educativo y político, adquiere un sentido más profundo cuando se la inserta en el párrafo completo de su ensayo “Maestros ambulantes” (1884): “Ser bueno es el único modo de ser dichoso. Ser culto es el único modo de ser libre. Pero, en lo común de la naturaleza humana, se necesita ser próspero para ser bueno”.

Al leerlo íntegramente, se advierte que Martí no reduce la libertad a un acto político, sino que la vincula a la educación, la ética y la prosperidad material, conformando una trilogía inseparable: bondad como camino a la dicha, cultura como condición de libertad y prosperidad como sustento práctico de la bondad.

Leído íntegramente, el texto revela que Martí no reduce la libertad a un acto político, sino que la vincula a la educación, la ética y la prosperidad material, conformando una trilogía inseparable: bondad como camino a la dicha, cultura como condición de libertad y prosperidad como sustento práctico de la bondad. La hermenéutica de este párrafo muestra que la libertad es un proceso integral: la bondad funda la felicidad, la cultura emancipa, y la prosperidad digna permite que ambas se concreten en la vida cotidiana. Aislada de su contexto, la frase pierde densidad conceptual, pues Martí advierte que la libertad no se sostiene sin ética ni sin condiciones materiales que la hagan posible, que permitan ejercerla. En el marco del Coloquio, esta reflexión nos invita a pensar la cultura cubana no solo como patrimonio simbólico, sino como práctica viva que exige prosperidad y justicia social para desplegarse plenamente.

Comparada con otra de sus expresiones cardinales, “Patria es humanidad”, (Martí Pérez, La Revista Literaria Dominicense. Patria, 26 de enero de 1895, (1895) 2002a, págs. 468-469 Tomo V), se observa una coincidencia esencial: ambas colocan la libertad y la patria en un plano universal y humanista.

Mientras que “Ser cultos…” se centra en la formación individual y colectiva como condición de emancipación, “Patria es humanidad”, define la patria como la porción de humanidad que nos toca más de cerca y a la que debemos servir con justicia. La primera asegura la libertad interior y social mediante la cultura; la segunda expande esa libertad hacia el deber concreto con los otros, afirmando que la patria no es aislamiento ni exclusión, sino servicio responsable e integración en la humanidad inmediata.

Leídas juntas, estas frases desmontan visiones parciales y se complementan en un programa ético y político coherente. Martí nos advierte que la libertad no se alcanza solo con independencia jurídica, sino con educación y prosperidad, y que la patria no se defiende con exclusión, sino con apertura solidaria hacia la humanidad que nos corresponde transformar.

En el contexto contemporáneo, estas ideas siguen alertando: la cultura y la educación son defensa contra la manipulación y la dependencia; la prosperidad digna es condición para que la bondad se convierta en práctica real;  y la solidaridad concreta con la humanidad inmediata es antídoto contra el aislamiento y la xenofobia. Martí nos entrega un pensamiento orgánico que une educación, justicia social y fraternidad activa entendida como servicio a la humanidad cercana, y que conserva plena vigencia como fundamento de la emancipación y la integración humanas.

En síntesis, el Coloquio «Martí y la Cultura Cubana» no solo celebra la memoria del Maestro, sino que actualiza su legado. La frase “Ser cultos es el único modo de ser libres”, leída en su contexto y contrastada con “Patria es humanidad”, nos recuerda que la cultura es la raíz de la libertad y que la patria se engrandece cuando se abre a la humanidad. Martí nos convoca a ser buenos, cultos y prósperos, para que la libertad y la patria sean realidades vivas en la Cuba de hoy y en la humanidad concreta que nos toca construir.

Alfredo Zamora Mustelier