Hace 66 años, el 24 de junio de 1960, el Comandante en Jefe Fidel Castro compareció ante las cámaras de la Televisión Cubana, y comparecencia transmitida también por las emisoras radiales nacionales, para reflexionar en torno a la política económica que adoptaría el país ante la rebaja de la cuota azucarera por parte de los Estados Unidos.
Autor: Ana Rosa Perdomo Sangermés
Este 23 de junio conmemoramos el aniversario 205 de un cubano que fue todo conducta, todo valor, modestia, generosidad y dedicación revolucionaria, con una gran dignidad, que puso el interés patriótico por encima de cualquier bienestar individual.
El joven artemiseño Ramiro Valdés Menéndez tenía sus propias inquietudes políticas ante la situación que afrontaban los cubanos humildes, en medio de aquel caos de república neocolonial imperante, sobre todo bajo la presidencia del tirano Fulgencio Batista.
Nuestra emisora nacional Radio Enciclopedia se suma al homenaje póstumo del pueblo cubano al Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez, Héroe de la República de Cuba y Héroe del Trabajo, quien en varias ocasiones reconoció que se sentía orgulloso de haber sido parte de la Revolución Cubana.
En una ocasión como esta, los cubanos recuerdan especialmente al Comandante en Jefe Fidel Castro, porque la paternidad no solo es un acto de fecundación, sino también de entrega total y sistemática atención, y a él lo vimos compartir el empeño, la confesión, la complicidad, crecer a la par de las circunstancias.
En el centenario de la muerte de Carlos Baliño (1848-1926), formidable cubano que supo combinar acción y pensamiento, es meritorio recordar cuánto aportó a la formación de la Ideología de la Revolución.
La vigencia del Titán de Bronce y del Guerrillero Heroico está presente en los millones de seres humanos que, en muchas partes del mundo, se alzan en sus voces y empeños para luchar por reivindicaciones sociales y en los que no escatiman hasta sus vidas por alcanzarlas.
El Comandante en Jefe Fidel Castro ha desempeñado un papel principal en la historia cubana y, al valorarla en toda su magnitud, constantemente hacía llamados para que no se deformara su enseñanza y aprendizaje, destacando la necesidad de que fueran los propios revolucionarios quienes la divulgaran.

