Para Ernesto (Che) Guevara dejar constancia escrita de sus recuerdos y vivencias se hizo algo cotidiano desde muy joven, primero con poemas y diarios, más tarde con textos más pensados y elaborados.
Autor: Ana Rosa Perdomo Sangermés
A partir de enero 1959, Fidel Castro fue el mayor impulsor y guía del internacionalismo, ese hermoso rasgo de las cualidades humanas que le brinda más al que lo presta que a quien lo recibe.
El crimen de Barbados continúa siendo la más dolorosa e indignante síntesis de la inmensa cadena de agresiones sufridas por Cuba desde el triunfo revolucionario, que incluyó atentados a embajadas cubanas en varios países y la Misión de Cuba ante la ONU.
El 3 de octubre de 1965 quedó constituido el Comité Central del Partido Comunista de Cuba, que simbolizó la unidad del Partido y de todo el pueblo en la lucha por el Socialismo.
Convertida en jornada de celebraciones más allá de un día, busca reconocer y valorar a quienes, con su sabiduría y experiencia, llenan de cabellos blancos, risas y cantos su paso por la vida, ya sea en el seno la comunidad o dentro de nuestras familias.
Ese asedio sexagenario e incomprensible, es el principal obstáculo para el desarrollo de la economía cubana y para el pleno disfrute de los derechos humanos de los nacidos en este hermoso archipiélago.
Cuba no olvida que el 29 de septiembre de 1906, los Estados Unidos pisaron su suelo con botas militares, después que un presidente nombrado Tomás Estrada Palma, traidor al legado de su maestro José Martí, solicitara que los fusiles del Norte se encargaran de reprimir a su propio pueblo.
En la proyección de la política exterior cubana, como enseñó Fidel, no tiene cabida la defensa de ninguna injusticia que se cometa contra las naciones, ni ningún tipo de segregación por motivos raciales.

