La mujer cubana: dignidad, entereza y amor
La Revolución Cubana ha sido, desde hace 67 años, el escenario propicio para que las mujeres transformaran positivamente sus vidas y alcanzaran niveles nunca antes imaginados.
Vencieron los más disímiles obstáculos para revertir los años de enraizado machismo y discriminación. Con paso constante fueron ocupando un espacio esencial en todos los sectores de la sociedad, apoyadas en una política iniciada por el Comandante en Jefe Fidel Castro, que ha tenido continuidad hasta nuestros días.
No se trata solo de celebrar hoy el Día Internacional de la Mujer, sino de haber creado un cuerpo legal, instituciones y organizaciones que ‒entre muchos otros derechos‒ permitieron salarios iguales por labores iguales que realizan los hombres, en términos de equidad y respeto.
Como dijera el Héroe Nacional de Cuba, José Martí, en su momento, será que no falta a la mujer «capacidad alguna de las que posee el hombre, sino que su naturaleza fina y sensible le señala quehaceres más difíciles y superiores».
Las mujeres tienen la capacidad innata de crecerse sobre sí mismas. Saben sortear magistralmente las situaciones más difíciles y le imprimen un sello especial a cuanto hacen, sin ayuda ni asesoramiento.
Mucho pueden hacer ellas en los momentos actuales, también desde la comunidad. La lucha anti-vectorial, la prevención del embarazo en la adolescencia, el rechazo al consumo de drogas, la violencia intrafamiliar, entre otros, son temas de gran impacto para la sociedad, que demandan su atención.
Sin dudas, son un puntal en cada escenario de la vida nacional, y referente esencial en la historia y en la defensa de la Patria, por eso no es casual en estos tiempos de amenaza imperial verlas con un fusil al hombro, listas para enfrentar cualquier agresión.
Seguir cumpliendo los sueños de igualdad y justicia de Fidel ‒a quien las cubanas especialmente rinden homenaje en el año de su centenario‒ será la línea a seguir en defensa de sus logros y legítimos derechos. Es innegable que en Cuba están presentes las ideas de Clara Zetkin, aquella inolvidable luchadora comunista alemana que propuso designar el 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer.
¡Muchas felicidades para todas!

