El arte desde la mirada de nuestro José Martí

El arte desde la mirada de nuestro José Martí
Cuadro Dos Ríos, Carlos Enríquez. Foto tomada de Cubarte

Nuestro José Martí apreciaba el arte desde una sensibilidad pictórica. Pensemos en el particular estilo desplegado mediante su pensamiento crítico.

Aportó en la escritura de su prosa lúcida y sugerente algunos de los paisajes devenidos lenguajes más exquisitos y sensuales de la lengua española.

Además, observó con inteligencia basada en saberes encrucijadas que le tendió el arte nuevo.

¿Cómo lo logró? Mediante agudas metáforas poéticas realizó ejercicios interpretativos sobre la luz que se agita en el vórtice de las creaciones impresionistas.

Nuestras audiencias martianas en profundidad disfrutarán, sin duda, el pensar juntos de hoy.

Ante todo lo reconocemos como el pintor de las palabras; pues advirtió que al descomponer la luz en sus análisis no solo reclamaba la autonomía referativa del arte, sino también la riqueza de sus entornos y contextos.

Estas dimensiones estéticas y artísticas han alimentado los proyectos éticos de creadores de la vanguardia artísticas.

Esto quiere decir que Martí inspiró a creadores de varias generaciones. Por ejemplo, la pintura de Carlos Enríquez nos adentra en un Martí atenazado por la muerte en el entramado de escenas expresionistas.

Pensémoslo: en Carlos Enríquez, la luz y el color sugieren cierto extrañamiento y, a la vez, nos atrapan desde las propias cosmovisiones de sus atmósferas.

Sin duda, José Martí es una fuente de inspiración inagotable en las artes visuales de Cuba con amplia repercusión internacional.

Descubrirlo en museos, audiovisuales y otros medios comunicativos constituye una fortuna que las mayorías deben disfrutar.

Sahily Tabares Hernández

Dra. en Ciencias sobre Arte, periodista cultural y profesora‍ de la Universidad de La Habana.