Choco en la memoria de colegas y amigos del Taller de Gráfica
Una muestra homenaje a Eduardo Roca Salazar (Choco) será inaugurada este viernes a las tres pasado meridiano en la Sala Rhino del Taller Experimental de Gráfica de La Habana (TEGH), la cual busca rendir tributo a su obra y legado, y ha sido concebida por sugerencia de sus colegas, miembros y amigos del propio Taller.
La exhibición contará con las piezas más representativas, que forman parte del Archivo Histórico Gabinete de la Estampa del TEGH, las cuales reflejan su trayectoria y estilo, además de sus contribuciones al grabado y la collagrafía. De acuerdo con la especialista Yamilys Brito, este tipo de exposición no sólo honra la creatividad del artista, Premio Nacional de Artes Plásticas, sino que también invita a la reflexión sobre su impacto y la influencia que dejó en la comunidad de grabadores y en el público. Es un momento para recordar, valorar y mantener vivo su espíritu creativo.
Hoy la parte añeja de la ciudad, la Villa de San Cristóbal acoge nuevamente sus creaciones. Acerca de esta urbe que no deja a nadie indiferente a su paso, se refirió Choco: «Cuando uno llega a La Habana, siente que algo le seduce, le atrae, le atrapa, no deja indiferente a nadie. A veces la ciudad está cubierta por un velo de decadencia. Pero cuando tú rompes el velo aparece el esplendor de su urbanismo y de una arquitectura que te permite, por una sola avenida, ir desde los castillos del siglo XVI hasta la modernidad de Richard Neutra. Cada quien la vive, la sueña o la siente a su manera: para la mayoría de los artistas, La Habana fue o es, de muchas maneras, una inspiración».
El pintor, escultor y grabador santiaguero Eduardo Roca Salazar (1949-2026), galardonado en 1995 con la Distinción por la Cultura Nacional, realizó una amplia labor docente dentro y fuera de Cuba en instituciones de su especialidad; y sus obras se exponen en galerías, museos y fundaciones de todo el mundo.
Posterior a su fallecimiento, el pasado 16 de abril, el Consejo Nacional de Artes Plásticas ha reconocido su obra en algunas exposiciones, reafirmando así el inmenso legado de Choco en la pintura, la escultura y especialmente en el grabado, donde sobresalió de manera excepcional por sus entregas raigalmente cubanas y marcadas por la herencia africana, que renovaron el lenguaje de las artes visuales en el archipiélago antillano.

