Anuncia actriz cubana Marilyn Solaya presentación especial de su película Estrés
La directora de cine y actriz cubana Marilyn Solaya anunció en la red social Facebook una presentación especial de su última película Estrés, el próximo 27 de marzo en la céntrica sala Charles Chaplin, de La Habana.
El tan esperado filme cuenta en la producción con Audiovisuales Icaic (Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos) y Altahabanafilms, en colaboración con KCD-ONGD, TODAS Producciones, Aracne DC y “la buena voluntad de muchas personas que acompañaron este largo proceso”, aclara la nota de la también guionista de la cinta.
Hace poco más de un año, este reportero tuvo la oportunidad de apreciar la obra cuando todavía le faltaban por terminar el diseño sonoro, la mezcla y la masterización, para que pudiera estar acorde con los estándares internacionales.
Así y todo, valió la pena verla entonces, acompañado por la realizadora en un pequeño cubículo en la sede del Icaic. Estrés retrata en cinco historias cargadas de simbolismo y excelentes actuaciones una parte de la realidad del país.
“Es una película responsable, honesta, hecha para Cuba y sobre Cuba, que aborda temas que nos afectan, pero que son universales como los conflictos familiares vinculados a la migración, el cuidado de los adultos mayores, el impacto de la pobreza en algunos sectores de la sociedad”, comentó ese día la directora en entrevista exclusiva para Prensa Latina.
Explicó que se trata de una cinta “en la cual me veo reflejada, que fue filmada por una guajira (como le llaman aquí a la gente de campo) de Camagüey, comprometida con su país”, y “es una película de amor en la que, como en la vida misma, también aparecen nuestros problemas, nuestras verdades”.
Pesos pesados de la actuación en Cuba de la talla de Verónica Lynn, Mario Limonta, Aramís Delgado, Isabel Santos, Luis Alberto García, Héctor Noas, Patricio Wood, María Isabel Díaz, Clarita García, Iyaima Martínez y el cantautor Elain Morales, son parte de esta obra coral.
Ese día, durante la proyección, quedé agarrado a la silla y con lágrimas en el rostro en más de una ocasión frente a los diferentes conflictos.
Grande es el cariño de Dimitri (Luis Alberto García) por sus padres ancianos (Verónica Lynn y Mario Limonta), enferma la primera de demencia senil. Él, cómo la peina, cómo la mima.
Impactante es también la situación de Lucía (Iyaima Martínez), la cantante imposibilitada de trabajar que vende reliquias familiares para poder mantener a su niño y a su madre paciente de cáncer, postrada en una cama.
Lucía es una madre que no logra solucionar los temas básicos de supervivencia de su familia, a quien le ha fallado la infraestructura social y no tiene los recursos para enfrentar la crisis, amplió la directora del filme.
Estremecedores son los diálogos y las escenas entre Alfredo (Aramís Delgado), el intelectual ciego atrapado entre un pasado de diplomas, reconocimientos y de doble moral, y Maruja (Isabel Santos), su cuidadora, una cubana “luchadora”, empeñada en seguir adelante.
Reconforta la historia de Esther (María Isabel Díaz), la oncóloga infantil amante de su trabajo, reflejo del drama de muchas profesionales exitosas que enfrentan el dilema de seguir cumpliendo con los roles tradicionales de vivir para la familia, como si su vida y sus proyectos no fueran importantes, como si las mujeres de 60 años tuvieran fecha de caducidad.
Está también el entrenador de boxeo Ernesto (Héctor Noa) -casado con una joven (Clarita García)-, arrastrado por el modelo de hombre exitoso, inconsciente de cuáles son sus prioridades en la vida, al no medir las consecuencias de una enfermedad por sus prejuicios machistas.
En ese entramado de historias diversas aparece Carlitos (Enrique Pérez Viciedo), el loco optimista que deambula regalando todo lo que tiene y lo que encuentra, lo mismo un par de tenis que versos, poemas que recita a viva voz por el Paseo del Prado de La Habana.
Es la Ciudad Maravilla que, con sus espacios, nuevamente se transforma en otro de los personajes de Estrés, junto a su música.
Dramas y situaciones límites de la vida cotidiana como la nostalgia, la separación, el envejecimiento poblacional y la violencia de género, recorren las dos horas de duración de este filme, que es también un canto al amor y a la esperanza que salva.
Cada narración conmueve, así como el gran trabajo actoral de sus protagonistas, refiere Solaya, gratamente satisfecha con el rodaje y convencida de que será una cinta querida por los cubanos.
Fuente: Prensa Latina

