Documental rinde homenaje a todas las mujeres que viven en Verónica Lynn
El documental Muchos domingos para Verónica fue presentado este viernes en el cine Charles Chaplin como celebración de la obra y la vida de la reconocida actriz Verónica Lynn, quien cumplió el siete de mayo 95 años de vida.
Realizado por Pedro Maytín, con el guion del dramaturgo Norge Espinosa, el material audiovisual recoge testimonios de otros actores, así como de alumnos y amigos; palabras en las que se reconoce el talento y la entrega de esta actriz.
Fernando Hechavarría, destacado actor, merecedor del Premio Nacional de Teatro 2026; el propio Espinosa, de larga data en las tablas cubanas; y Yuris Nórido, crítico y vicepresidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), son algunos de los que en cerca de 44 minutos ofrecen sus consideraciones acerca de la carrera y el legado de Lynn.
Cada uno de ellos valida o contribuye a establecer aspectos relevantes de la excepcional carrera: el trabajo de concepción en cada personaje para hacerlo único y cargado del carácter, y las capas que integran cada interpretación de las tantas que Verónica ha brindado al público cubano.
Tanto en el teatro, como en la televisión y el cine, Lynn ha sido siempre un referente, porque ha sabido dotar de fuerza y creatividad a cada uno de los roles asumidos; también ha sabido moverse en cada papel desde el trabajo en escena, los referentes del teatro y un peculiar método.
Recientemente se le pudo ver junto al primer actor Carlos Pérez Peña asumiendo los protagónicos de Un domingo llamado deseo, obra escrita y dirigida por Espinosa, en la cual se recorre una parte de la vida de una actriz, Gloria; lo que constituye, asimismo, una manera de volver a la historia del teatro cubano, con sus momentos de luz y sombra.
Camila, en Santa Camila de La Habana Vieja, original del dramaturgo cardenense José Ramón Brene; o la Luz Marina, en ese otro clásico del teatro que es Aire Frío, legado por Virgilio Piñera, han devenido hitos de una existencia artística que no ha dejado nada al azar, y así queda expuesto en el documental.
De sus interpretaciones en la televisión se recuerda su papel como Doña Teresa en la telenovela Sol de batey (Televisión Cubana, 1985), original de Dora Alonso, y bajo la dirección de Roberto Garriga, donde la actriz y directora representó a la villana esclavista, reconocido como un desglose magistral de su altísimo nivel actoral.
Para el cine cubano, Verónica ha creado entregas también memorables, en filmes como La Bella del Alhambra (1989), de Enrique Pineda Barnet; La pared de las palabras (2014), dirigida por Fernando Pérez, y su reciente participación en el largometraje Estrés (2026), de la realizadora Marilyn Solaya.
Lynn es acreedora del Premio Nacional de Teatro 2003 y el Premio Nacional de Televisión 2005, medios en los cuales ha desempeñado la más larga lista de roles; siempre matizados por una apreciable maestría.
Durante la exhibición de Muchos domingos para Verónica, Marta Bonet de la Cruz, presidenta de la Uneac, entregó a la agasajada el reconocimiento de organización que integra lo más granado del arte y la literatura en Cuba; sumado a otros regalos y recuerdos de manos de Rachel García, presidenta del Consejo Nacional de las Artes Escénicas, y de la Agencia Caricatos.
Asistieron a la especial presentación representantes de varias instituciones culturales, colegas de la escena, alumnos y numeroso público, quienes ovacionaron a la artista, referente tanto para las nuevas generaciones de intérpretes, como para los consagrados; ejemplo de excelencia y rigor, lucidez y permanencia en la escena nacional.
Fuente: Agencia Cubana de Noticias

