Presenta Ballet Contemporáneo de Camagüey obra músico-danzaria Código Cuba
El Ballet Contemporáneo de Camagüey presentó este jueves el montaje de Código Cuba, obra músico-danzaria que se estrenará los días 22 y 24, como homenaje a la cultura popular antillana desde una mirada escénica contemporánea internacional.
La propuesta escénica articula el concepto de “código” como sistema de signos sociales, emocionales y culturales que se encarnan en el cuerpo danzario, revelando cómo la identidad cubana se construye, se negocia y se transforma en escena.
Desde la dirección de Lisandra Gómez, la obra asume una lectura contemporánea de la memoria cultural cubana, integrando tradición y vanguardia en un lenguaje coreográfico de fuerte carga simbólica.
El primer cuadro apuesta por un diseño cromático en blanco y negro que evoca códigos de elegancia, verticalidad y protocolo social, estableciendo una atmósfera de rigor estético que contrasta con la posterior explosión de ritmos populares.
El entramado musical rinde homenaje a figuras esenciales de la cultura cubana como Bola de Nieve, Elena Burke, Juana Bacallao y Rita Montaner, cuyas interpretaciones marcaron la época dorada previa a 1959.
Las escenas de barrio recrean el pulso popular del guaguancó, la guaracha y otros ritmos tradicionales, donde el coqueteo, la oralidad y la energía comunitaria configuran una dramaturgia del cuerpo colectivo.
Alusiones a la radio o al teatro aparecen como medios simbólicos, portadores de voces y memorias que definieron imaginarios sociales en Cuba durante las décadas del 30, 40 y 50, consolidando códigos de identidad compartida.
La presentación en el centro histórico de Camagüey, declarado Patrimonio de la Humanidad, otorga a la obra una dimensión internacional al insertarse en un espacio de alto valor cultural y patrimonial.
El Ballet Contemporáneo de Camagüey se reafirma como una de las instituciones danzarias más relevantes de la cultura cubana, proyectando su lenguaje artístico hacia escenarios de diálogo internacional.
Código Cuba se consolida como un homenaje escénico a la nación, a sus memorias y a sus cuerpos culturales, reafirmando la vigencia de la danza como lenguaje universal de identidad y pertenencia.
Fuente: Prensa Latina

