Su nombre está indisolublemente ligado a la fundación y el dinamismo del club femenino Hijas de la Libertad, una de las organizaciones más activas del exilio cubano en Cayo Hueso, que demostró cómo la lucha por la soberanía de la patria se libraba también desde la retaguardia, con la fuerza moral y el trabajo silencioso de las emigradas.

