La historia musical de Cuba no puede comprenderse sin la presencia de Serafín Ramírez Fernández, un intelectual que conjugó el rigor del compositor con la lucidez del crítico y el fervor del pedagogo.
La historia musical de Cuba no puede comprenderse sin la presencia de Serafín Ramírez Fernández, un intelectual que conjugó el rigor del compositor con la lucidez del crítico y el fervor del pedagogo.