Leales guardianes de la Revolución

Leales guardianes de la Revolución
Foto: Cubaminrex

De la mano de la Revolución Cubana han avanzado muy unidos los Órganos de la Seguridad del Estado, integrados por valiosos hombres y mujeres del pueblo, que atesoran una meritoria hoja de servicios en su defensa y preservación.

Apenas tres meses después de la victoria, el 26 de marzo, su abnegada labor se nutrió de jóvenes combatientes de la Sierra Maestra y la clandestinidad, con experiencia de la lucha en las montañas y ciudades, para luego hacer frente a los planes terroristas y subversivos de la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos (CIA) en los sucesivos gobiernos de ese país.

No existe un solo hecho en que éstos no hayan estado a la vanguardia y en el puesto de mayor peligro, en el enfrentamiento y desarticulación de diversas organizaciones contrarrevolucionarias y las bandas de alzados que tantos crímenes cometieron, en el aborto de más de 600 planes de atentados para asesinar al Comandante en Jefe Fidel Castro, sabotear la economía cubana, infiltrar terroristas, introducir plagas y enfermedades, entre otras artimañas.

La valiosa labor realizada por agentes encubiertos en el seno del enemigo, dentro y fuera de Cuba, acumula hermosas páginas de sacrificio y heroísmo. Se les conoce como Soldados del Silencio por su entrega anónima y callada al deber para con la Patria.

Durante el Primer Congreso del Partido Comunista de Cuba en 1975, Fidel, además de reconocer sus raíces rebeldes, expresó: «Los organismos de la seguridad del Estado revolucionario, con la eficaz ayuda de los Comités de Defensa de la Revolución y todo el pueblo, destrozaron estos planes de la CIA y ello sin dudas constituyó otra brillante victoria de la Revolución. Nuestro pueblo respondió contundentemente a cada una de las agresiones del imperialismo».

Decenas de combatientes de los servicios de seguridad cubanos han ofrendado sus vidas en defensa de nuestra soberanía nacional, en honrosas misiones internacionalistas y cumpliendo arriesgadas tareas en las entrañas de organizaciones contrarrevolucionarias, para proteger a nuestro pueblo de sus acciones terroristas.

El mismo pueblo que hoy, con orgullo, brinda merecido reconocimiento a los sus combatientes, en ocasión de su 67 aniversario.

Ana Rosa Perdomo Sangermés