Arte, memoria y comunidad en el verano guantanamero
El verano guantanamero arranca con un programa que responde a las condiciones actuales del país, pero sin renunciar a la riqueza cultural. La etapa está dedicada al centenario del nacimiento de Fidel Castro, al aniversario 40 de la Asociación Hermanos Saíz y a los 65 años de la UNEAC, lo que convierte cada actividad en un homenaje a la memoria y la creación artística. La apertura oficial tuvo lugar en Baracoa, mientras que el resto de los municipios se sumaron con acciones inaugurales.
De acuerdo con el Periódico Venceremos, entre las propuestas más esperadas figura el Changüinazo, que sustituye al tradicional Festival del Changüí y mantiene vivo el espíritu de este género patrimonial. Dedicado a figuras como Chito Latamble y agrupaciones emblemáticas como Los Morenos del Changüí y la Orquesta Revé, el evento incluye talleres de baile e instrumentos, además de la Ruta Changüicera Hermanos Latamble, que conecta al público con espacios históricos de la música oriental.
La programación también contempla la Jornada de la Canción Política, del 1 al 4 de julio, con conciertos, teatro y debates sobre el papel de la canción social en la cultura cubana. La AHS aporta talleres literarios, de fotografía, manualidades y periodismo, además de espacios de reflexión como “Frente al Ágora”, concebido para el debate cultural y comunitario. Las artes escénicas, por su parte, se despliegan con presentaciones de teatro, danza y circo en distintos municipios, acompañadas de acciones comunitarias e infantiles.
El cine y la literatura también tienen protagonismo: el Centro Provincial del Cine impulsa un Festival de Verano dedicado a los 65 años del cine móvil en Cuba, con estrenos y proyecciones comunitarias; mientras que el Centro del Libro organiza ferias, encuentros con historiadores y la Cruzada Literaria del Verano. Museos y centros patrimoniales suman rutas históricas y actividades interactivas. En conjunto, las instituciones culturales de Guantánamo articulan esfuerzos para garantizar un verano diverso y diferente, que preserve la calidad artística y amplíe las opciones recreativas de la población.

