La musicalidad apreciativa, una necesidad de cada ser humano
En Cuba, el pueblo es musical. Pero todas las personas no desarrollan su musicalidad apreciativa. ¿Qué se necesita para lograrlo?
Para incentivar la musicalidad apreciativa es necesario informar y orientar a las personas. Esto es fundamental para que cada una pueda apreciar las músicas, sus diferentes géneros y estéticas.
La cultura artística se mueve en el tiempo por ciclos en espiral ascendente. Por eso urge explicar, mostrar, actualizar cada programa o repertorio de compositores e intérpretes y sobre todo mantener su escucha en los medios audiovisuales de comunicación.
El deber ser se concreta en la práctica.
De acuerdo con el sabio intelectual Alejo Carpentier: “Si el instrumento electrónico, la sintetizadora, no tienen nacionalidad, quien los maneja lleva la suya en las manos”. Reconocer lo propio en la interpretación de elementos musicales de Cuba u otro país, propicia la identificación con géneros musicales, estilos, enfoques al tratar piezas actuales y de notable valor patrimonial.
Lo que no se escucha no se conoce. Lo que no se aprecia o visibilidad no existe.
Las músicas son concebidas por artistas imaginativos capaces de enseñarnos a pensar en las riquezas sonoras y rítmicas de un país como el nuestro, llamado la isla de la música.
Pensémoslo.

