La televisión en el verano: una opción educativa y de entretenimiento

La televisión en el verano: una opción educativa y de entretenimiento
Foto tomada de Una calle mil caminos en Facebook

En la actualidad, las historias audiovisuales se adecuan al panorama que instaura la comunicación en la era de internet. Esta genera transformaciones condicionadas por el uso de nuevos medios con amplia repercusión en las programaciones de las televisoras en el mundo.

Pensemos juntos en producciones cubanas que en el verano transmite el Canal Cubavisión.

Uno de los espacios más esperados es Una calle mil caminos, cada sábado, a las 2 de la tarde. Telefilmes que exigen la inteligencia lectora abordan la violencia en múltiples formas de manifestarse, el bien, el mal, las relaciones entre padres e hijos y las condiciones psicosociales reinantes donde viven familias diferentes.

De ningún modo son solo los temas las propuestas que motivan razonamientos e interpretaciones. Sino el tratamiento dramatúrgico, el balance entre géneros dramáticos y la estética de planos sugerentes concebidas desde una visualidad orientada a la construcción del sentido de relatos duros, complejos; a veces, afines a la vida cotidiana aquí y ahora.

Cada ficción lleva implícita una teoría filosófica que debe ser descubierta en el texto que se cuenta y cómo se cuenta. Incluso los discursos más banales tienen un mensaje, demanda el ver y el comprender haciendo gala de la inteligencia lectora más allá de la complacencia ante una puesta interesante.

El tratamiento de la violencia en varios telefilmes no se define solo por el espacio físico en el cual ocurre; sino por las relaciones de poder y la naturaleza de los vínculos entre las víctimas y sus agresores. Es preciso pensar en personas y familias que sufren porque en el hogar se han establecido modelos y acciones devenidas actos de agresiones físicas psicológicas y simbólicas.

En un mundo interconectado, si bien la televisión no es la única responsable del enriquecimiento cultural de los humanos, mucho puede hacer por ellos. A los avances tecnológicos, a las buenas intenciones, es preciso acompañarlos con ideas, planteamientos estéticos renovados y actitudes positivas que cautiven a los más jóvenes, nativos digitales, en su mayoría ansiosos por recibir nuevos conocimientos mediante experiencias audiovisuales que pueden enriquecer su vida propia, la real, la diaria.

Pensémoslo.

Sahily Tabares Hernández

Dra. en Ciencias sobre Arte, periodista cultural y profesora‍ de la Universidad de La Habana.