En manos de los jóvenes, las banderas
En medio del entusiasmo por la celebración del Día Internacional de la Juventud, este 12 de agosto, no han faltado las reflexiones en torno al cometido que le corresponde desempeñar a la juventud en las condiciones actuales de Cuba, como continuidad de la obra revolucionaria.
La principal motivación de esta fecha es esperar el cumpleaños 100 del eterno joven, el Comandante en Jefe Fidel Castro, con el desarrollo de movilizaciones productivas, el ascenso de un grupo de jóvenes de la provincia de Granma al Pico Turquino -también como homenaje a los Hermanos Saíz-, actividades de reconocimiento a la labor de los destacados en la producción de alimentos, acciones en las redes sociales e intervenciones en los barrios como parte de la Red Juvenil Comunitaria.

Tiempos hubo y habrá que ponen a prueba la firmeza y determinación de los jóvenes cubanos junto a su pueblo, muchos serán los retos, los grandes desafíos, pero en todo momento les acompañará la fe inquebrantable en la victoria que aprendieron de Fidel,
Nunca en las peores circunstancias, ni en los momentos más tensos en el camino, él olvidó los lazos que lo unieron con la juventud cubana. Siempre encontró tiempo para escuchar sus preocupaciones, intercambiar ideas, aconsejar como un padre y hasta compartir un juego de pelota.
Esta fecha se convierte en motivo de alegrías, vísperas de su centenario. Algunos multiplican sus fotos legendarias y admirables en el podio, en la trinchera, en el deporte, en la salud, en los campos de caña o con su casco de constructor. Porque hay diversas maneras de evocar su legado, ya sea mediante sus frases abarcadoras, previsoras y sabias, anécdotas de su hidalguía frente al imperialismo estadounidense y su afán por evitar que la patria regresara a un pasado de humillaciones y servilismo.
Fidel está junto a su amada juventud cubana, en medio de las aulas, en las manos que aportan, en las redes sociales, en las respuestas categóricas a los que nos sueñan ajenos a los imperativos del país, en el verde olivo de los muchachos y muchachas que empuñan los fusiles, en la vida salvada por el ejército de jóvenes de las batas blancas, en las victorias de los deportistas en los recientes Juegos Centroamericanos y del Caribe, en la perseverancia de todos los que nunca dudan en sumarse a la reafirmación contundente de un pueblo.

En los momentos actuales les inspira el recuerdo de su ejemplo, su peculiar manera de decir las verdades al más poderoso enemigo de la Revolución cubana, haciendo frente a las adversidades, desafiando los peligros, con la orientación certera, sin escatimar desvelos y recursos para defender la vida de cada cubano.
En esta jornada la juventud capitalina realiza diversas actividades, que tienen su mayor énfasis en la ciclo-ruta que transita frente a la Embajada de los Estados Unidos en Cuba, para exigir el fin del bloqueo genocida, el cerco energético y la amenaza de agresión militar contra el país, iniciativa a la que se han sumado jóvenes de otros países, en gesto de solidaridad.
¡Muchas felicidades a todos los jóvenes en su día!


