Sobre la telenovela Ciudad cruel

Sobre la telenovela Ciudad cruel
Foto tomada de Televisión Cubana

La telenovela mantiene un sistemático protagonismo en el universo narrativo audiovisual. Los estudios sobre el género se sistematizan en la Academia para comprender su impacto en los públicos y la especificidad de un lenguaje, el telenovelesco.

En él mantienen coinciden temáticas recurrentes: el amor, las familias, las historias pasionales, las enfermedades y todas son reconocidas como claves del éxito.

Reflexionemos sobre la dramaturgia de la telenovela turca Ciudad cruel, pues cautivó a las mayorías.

Las referidas temáticas fueron muy bien orientadas hacia nuevos conflictos en la puesta en la que la concepción fotográfica y la estética de la visualidad velaron por el equilibrio entre luces y sombras y el destaque de la belleza de Estambul, una intencionalidad manifiesta.

¿Por qué el interés sostenido en esta historia? Sin duda, incluyó el precepto de defender la condición humana en ejes de tensiones sociales.

El análisis dramatúrgico y conceptual de Ciudad cruel conduce al estudio de códigos del género: anticipaciones, suspensos, sorpresas,  secretos y a una mirada reflexiva en profundidad de almas y conciencias.

Los tratamientos dados a la maternidad y la paternidad, y al sentido de la culpa constituyeron centros de atención que merecen ser meditados por parte de las familias sin límites de fronteras.

En la telenovela turca Ciudad cruel, ¿dónde estuvo la clave del éxito para mantener atentas a las personas? En el tratamiento de las situaciones dramáticas y cómo fueron resueltas por el equipo creativo a cargo de la puesta.

Recordemos particularidades de las situaciones dramáticas desarrolladas mediante el juego de las expectativas: el adulterio, la imprudencia fatal, los enigmas, ser víctima de crueldad o desgracia: el personaje de Nedim lo ilustró con creces.

También fueron incluidas entre las situaciones dramáticas: la enemistad y la rivalidad entre parientes, los conflictos con dios (de acuerdo a las creencias turcas), el deshonor de un ser querido y los remordimientos.

Tuvo su máxima expresión el personaje de la enfermera de Cemre Yilmaz. Ella asumió hasta sus últimas consecuencias dos complejas situaciones dramáticas: el autosacrifico por un ideal y el sacrificio por una pasión: la suya hacia Nedim.

Los turcos no “dicen” nada nuevo dramatúrgicamente. Pero supieron aprehender lo establecido desde los clásicos de la literatura dramática.

Quizás, ustedes se preguntan: ¿una ficción puede decir nos más sobre los humanos  que un informativo? Cada obra tiene su punto de vista y concepto dramatúrgico. Ciudad cruel se movió en ejes de tensiones sociales a partir de la condición humana y motivó reflexiones sobre actitudes positivas y negativas, aprendizajes y meditar sobre nuestra vida propia en contextos diferentes.

Sahily Tabares Hernández

Dra. en Ciencias sobre Arte, periodista cultural y profesora‍ de la Universidad de La Habana.