Un espacio donde la creatividad y la resistencia se entrelazan como impulso vital

Un espacio donde la creatividad y la resistencia se entrelazan como impulso vital
Proyecto Renovación, de Glenda Salazar.

La exposición colectiva «Mientras el día no cierre II», abierta en Galleria Continua, en el corazón del Barrio Chino, en La Habana, reúne obras de los artistas cubanos Alejandro Cañer, José Miguel Costa, Fidel García, Jorge Luis Marrero y Glenda Salazar.

Concebida como un gesto de generosidad y colaboración artística, la muestra parte de una dinámica de invitación entre pares: artistas de la nómina de la institución convocan a otros creadores que residen y trabajan en Cuba, activando una red de afectos, complicidades y urgencias compartidas.

Alejandro Cañer presenta las series Fictional Country y El núcleo de Bizarrón.

Para la ocasión Carlos Garaicoa invita a Alejandro Cañer; Luis Enrique López-Chávez a José Miguel Costa; Alejandro Campins a Fidel García; Iván Capote a Jorge Luis Marrero, y Susana Pilar a Glenda Salazar.

De acuerdo con las palabras del catálogo, la exhibición se articula en torno a ese instante suspendido previo al anochecer, cuando la luz aún persiste y, con ella, la posibilidad de imaginar, sostener y crear.

El responso del guerrero, obra de Jorge Luis Marrero.

Una plataforma colaborativa

«Mientras el día no cierre II» se proyecta como una plataforma colaborativa que explora la persistencia de la práctica artística en contextos limitantes, articulando reflexiones sobre la memoria, la identidad y las formas de organización social.

A través de lenguajes como la instalación, la escultura, el trabajo con materiales orgánicos y la manipulación digital de archivos, las obras tratan tensiones entre ocultamiento y revelación, procesos de daño y regeneración, la construcción mutable del yo y la relectura crítica de imaginarios culturales.

Desnaturalización, de Fidel García. Al fondo, El pasado monocromo, de José Miguel Costa.

Desde su primera edición, inaugurada en 2025, la muestra se afirma como un espacio donde la creatividad y la resistencia se entrelazan como impulso vital. Ese «día» que aún no concluye no remite únicamente a una dimensión temporal, sino a un territorio simbólico donde la práctica artística persiste, incluso en condiciones adversas.

En conjunto, la exposición propone un espacio de convergencia donde distintas estrategias formales y conceptuales examinan y ensayan posibles reconfiguraciones simbólicas y sociales.

Cómo tararear un villancico en tu cabeza, de José Miguel Costa.

*Fotos de la autora.

Alicia Soto Smith