Hay celebraciones que motivan y movilizan a muchos, sobre todo si se trata de agradecer la obra realizada en bien de la humanidad.
Autor: Ana Rosa Perdomo Sangermés
Transcurría el día 15 de noviembre de 1895 y la Columna Invasora que llevaba la guerra de Oriente a Occidente marchaba por los campos camagüeyanos, cuando el general Antonio Maceo, al frente de las tropas, dio órdenes de detenerse en la finca La Matilde, propiedad del padre de Amalia Simoni, amantísima del ilustre jefe mambí Ignacio Agramonte.
En la historia de la música cubana es insoslayable la vida de este hombre, que a pesar de su brevedad alcanzó grandes proyecciones.
El mes de noviembre nos trae a la memoria importantes acontecimientos de nuestra historia, páginas llenas de heroísmo de sus protagonistas. Coinciden en el día 8 los asesinatos –hace 67 años– de los revolucionarios clandestinos Ángel Ameijeiras Delgado (Machaco), Pedro Gutiérrez Hernández y Rogelio Perea Suárez (Rojito), en los sucesos de Goicuría y O’farrill, y el aniversario 95 del natalicio de Manuel (Piti) Fajardo Rivero, combatiente del Ejército Rebelde
Fue el primer rayo de luz que anunció el inicio del fin de la interminable noche vivida por la humanidad hasta entonces. Como vaticinara Carlos Marx, el hombre dejaba de vivir en prehistoria para empezar a escribir su verdadera historia.
En Abel Santamaría Cuadrado, el alma del Movimiento Revolucionario 26 de Julio -como lo reconociera Fidel-, germinaron desde su niñez valores y cualidades que le acompañaron durante su fructífera pero corta existencia.
Han transcurrido 65 años, desde la noche de 15 de octubre de 1960, cuando en una comparecencia televisiva Comandante en Jefe Fidel Castro proclamó que los objetivos enunciados en La Historia me Absolverá, fueron cumplidos a menos de dos años del triunfo revolucionario.
El 13 de octubre de 1960, hace ya 65 años, en la reunión del Consejo de Ministros se acordaba la nacionalización de 382 grandes empresas industriales y comerciales pertenecientes a la burguesía cubana, y de los bancos cubanos y extranjeros, con exclusión de los canadienses que estaban prestando un servicio internacional al Gobierno.

