Nuestro Héroe Nacional José Martí se convirtió en defensor de la celebración del 10 de Octubre cuando radicaba en Estados Unidos, específicamente en Nueva York, y organizaba las fuerzas de los cubanos para la pelea contra el sistema colonial y por la emancipación de la Patria.
Autor: Ana Rosa Perdomo Sangermés
En la conmemoración del centenario del inicio de nuestras luchas de liberación nacional, Fidel ratificaba: “…esas banderas y lo que ellas representan serán defendidas por nuestro pueblo hasta la última gota de su sangre”.
Los progresistas de todo el mundo, los defensores de la paz y la justicia, los revolucionarios todos, albergan en su corazón y en su mente a Ernesto Guevara de la Serna, el Che, como ejemplo extraordinario del hombre al que, sin el afán de imitarlo mecánicamente, tratan de acercarse por su dimensión y sus valores.
El Día Mundial del Hábitat, que celebramos hoy, se vincula con la respuesta a las crisis urbanas, un tema que busca reflexionar sobre las múltiples dificultades que afectan a esas zonas, como el clima y los conflictos que contribuyen a la desigualdad, y promover las herramientas y enfoques para una respuesta eficaz.
Se estremeció toda Cuba con la lectura de la misiva, que aun hoy sigue apretando millones de corazones, porque allí estaban reflejados los sentimientos, emociones y afectos del revolucionario guerrillero.
Como parte importante de la Batalla de Ideas, el 2 de octubre del 2000 comenzó a transmitirse a través de la Televisión Cubana el programa educativo Universidad Para Todos, partiendo de la hermosa idea de Fidel de universalizar esa enseñanza.
Este extraordinario decimista, excepcional poeta, hubiera cumplido este 30 de septiembre sus 103 años de una vida plena, colmada de creaciones.
Seis décadas y media marca el calendario desde el surgimiento de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) y el fervor revolucionario que le ha acompañado, sabiéndose cada cubano partícipe de su obra y de su genuino entusiasmo.

