8 de enero de 1959, aniversario 67 de la Entrada a La Habana de la Caravana de la Libertad encabezada por el Comandante en Jefe Fidel Castro.
Autor: Ana Rosa Perdomo Sangermés
Apenas iniciaba 1961, el joven maestro Conrado Benítez García regresaba a las montañas del Escambray, situadas en la zona central del país, después de disfrutar de unas breves vacaciones de fin de año.
El papel del estudiantado cubano ha sido esencial dentro del proceso revolucionario desde la década de 1920 hasta el triunfo del Primero de Enero de 1959
Iniciamos un calendario en el que transcurre el año 68 de Revolución, se conmemorará el centenario del natalicio del Comandante en Jefe Fidel Castro -a lo que excepcionalmente se le ha dedicado el nombre del año- el décimo de su desaparición física y el aniversario 70 del levantamiento de Santiago de Cuba dirigido por Frank País García.
A la distancia de 135 años, el ensayo redactado por José Martí con el título de Nuestra América, es uno de sus escritos más conocidos entre los tantos que elaboró, y adquiere vigencia renovada y extraordinaria dado el contexto americano y caribeño que se presenta ante nuestros ojos.
El camino -como vaticinó el máximo líder de la Revolución, Fidel Castro- no ha sido fácil. Pero sí inmensa la fortaleza del pueblo en la lucha por su emancipación y por un desarrollo social sin precedentes en diversos ámbitos de la vida, para alcanzar toda la justicia y la unidad.
Determinar qué campo de las conceptualizaciones de Fidel Castro tuvo más fuerza y proyección no es una tarea fácil, pero sin lugar a dudas el de la Educación ocupa un sobresaliente lugar.
Su vida, dedicada casi por entero a la creación dentro de las artes plásticas, es un hermoso catálogo de meditaciones, estudio, profundización, concepción detallada de cada fin.

