En una ocasión como esta, los cubanos recuerdan especialmente al Comandante en Jefe Fidel Castro, porque la paternidad no solo es un acto de fecundación, sino también de entrega total y sistemática atención, y a él lo vimos compartir el empeño, la confesión, la complicidad, crecer a la par de las circunstancias.
Autor: Ana Rosa Perdomo Sangermés
En el centenario de la muerte de Carlos Baliño (1848-1926), formidable cubano que supo combinar acción y pensamiento, es meritorio recordar cuánto aportó a la formación de la Ideología de la Revolución.
La vigencia del Titán de Bronce y del Guerrillero Heroico está presente en los millones de seres humanos que, en muchas partes del mundo, se alzan en sus voces y empeños para luchar por reivindicaciones sociales y en los que no escatiman hasta sus vidas por alcanzarlas.
El Comandante en Jefe Fidel Castro ha desempeñado un papel principal en la historia cubana y, al valorarla en toda su magnitud, constantemente hacía llamados para que no se deformara su enseñanza y aprendizaje, destacando la necesidad de que fueran los propios revolucionarios quienes la divulgaran.
Quien dude que en los propios orígenes de las relaciones cubano-norteamericanas se encuentran las premisas de la coerción económica que ha tenido que sufrir nuestro pueblo, puede remitirse a la historia de la Enmienda Platt, impuesta el 12 de junio de 1901.
12 de junio de 1955 – Constituida oficialmente la Dirección Nacional del Movimiento Revolucionario 26 de Julio, liderada por Fidel.
7 de junio de 1960 – El Comandante en Jefe pronuncia por primera vez la consigna de ¡Venceremos!
La Revolución Cubana, su resistencia y sus triunfos, sus combates y sus victorias no existirían sin la fuerza del Ministerio del Interior. Felicitamos especialmente a los combatientes, jefes y oficiales, en ocasión de este importante aniversario.

