No es un poemario al uso, sino un larguísimo susurro que el alma exhala. Quien se asoma a sus páginas no encuentra metáforas rebuscadas ni alardes de erudición, sino la desnudez de un corazón que habla en voz baja, como quien reza sin saber que está siendo escuchado, y un canto sencillo al amor. Es el canto del hombre ante el infinito.
Autor: Gilberto González García
Gilberto Gallo Martínez, destacado investigador filatélico e historiador de Medellín, amigo de Cuba desde hace varias décadas, ha realizado numerosas estancias en nuestro país.
Hay libros que se leen; otros, en cambio, «se viven». Tierra de hombres pertenece a esta última categoría.
Su nombre está indisolublemente ligado a la fundación y el dinamismo del club femenino Hijas de la Libertad, una de las organizaciones más activas del exilio cubano en Cayo Hueso, que demostró cómo la lucha por la soberanía de la patria se libraba también desde la retaguardia, con la fuerza moral y el trabajo silencioso de las emigradas.
Coleccionar se puede casi cualquier cosa. Los objetos coleccionables más conocidos son los sellos postales, las monedas, las obras de arte y las antigüedades, así como los libros, mapas, manuscritos.
Con su paso largo y bien sincronizado, el 25 de julio de 1976, Alberto Juantorena dejó atrás a sus rivales en la pista de Montreal en las lides de 800 y 400 metro planos.
No fue combatiente en la manigua, ni enfermera improvisada en la retaguardia mambisa; su campo de batalla fue el de la conspiración civil, el periodismo clandestino y la inteligencia política.
La muerte pudo con su cuerpo, pero no con su obra, que perdura para siempre.

