Comprendamos la fotografía que vemos en televisión
Cada día nos sorprenden historias que apreciamos en la televisión cubana. De igual modo, por doquier, estamos sometidos a producciones massmediáticas.
Pensemos en un detalle particular: la fotografía; lo que ella nos dice y cómo nos lo dice para llegar a cada televidente.
Las fotografías conforman lenguajes mediante diferentes códigos y señales que no podemos perder de vista.
A velocidades impensadas se multiplican cámaras, micrófonos, imágenes, planos y efectos especiales. Unos y otros construyen realidades sobre hechos, situaciones y conflictos. Sin límites, las informaciones, los contenidos y el entretenimiento son entregados a domicilio.
Pocas veces pensamos, o no lo tanto como lo merece el asunto, cuánto influye la dirección fotográfica en disfrute que proponen en la televisión: ficciones, documentales, noticieros, revistas…En fin, cualquier relato audiovisual concebido para la llamada pequeña pantalla.
No basta tener una cámara sofisticada o moderna. Se precisan conocimientos, dominio técnico y sensibilidad para seducir a los públicos. Lo expresó de manera elocuente el semiólogo Roland Barthes: “Hay que dejar subir el detalle hasta la conciencia afectiva”.
Nunca lo obviemos: el artista de la fotografía no copia la realidad, la crea. Esta perspectiva es esencial para cautivar a las mayorías.
Analicemos desde el ver fotográfico los paisajes construidos en la visualidad fotográfica de la telenovela cubana Ojo de agua.
En ella suele estar presente el cumplimiento estricto de la ley de la verosimilitud. Esto quiere decir: Lo que impresiona por su verdad, aunque sea una ficción, la construcción de una realidad-otra.
La pericia al contar fotográficamente tiene que ver con la ubicación temporal y espacial desde donde se cuenta el relato visualmente.
Ver paisajes no conocidos o poco imaginados nos ayuda a conocernos en diferentes contextos.
Pensémoslo.
La televisión media entre la elaboración del concepto de la realidad y el acto perceptivo de los sujetos que evalúan esa realidad. Cada fotografía es un mensaje en su contexto. Pensemos este concepto al apreciar la telenovela y cada espacio del medio televisual.

