Conmovedora y auténtica inauguración del Festival Internacional Jazz Plaza
Presenciar un espectáculo que conmovió de principio a fin fue la dicha de muchos durante la inauguración en La Habana del 41 Festival Internacional Jazz Plaza, que hoy tiene su segunda jornada.
Ese fue uno de sus sueños y el obsequio al público del reconocido pianista y compositor cubano Frank Fernández, quien dejó el alma en la escena para ofrecer una gala hermosa, digna y auténtica.
Un audiovisual que muestra la destreza al piano de Frank Fernández y Chucho Valdés marcó el inicio del festival en la Sala Avellaneda del Teatro Nacional, seguido de dos momentos igual de placenteros: la presentación de la Orquesta de Camagüey y del conjunto de guitarras Nova Corda.
Otro instante que arrancó alegrías y aplausos devino la actuación del Premio Nacional de Música junto al Proyecto El punto cubano, además de la iniciativa La rumba soy yo.
Qué decir de la ejecución de las orquestas de cuerdas de Holguín, Bayamo y Las Tunas, o de la Jazz Band del Conservatorio Amadeo Roldán; virtuosismo en su máxima expresión.
El Jazz Plaza hizo posible la unión en escena de Los Hermanos Abreu y la dupla López-Gavilán, cuatro jóvenes con un gran talento.
Menos conocida pero igual de extraordinaria fue la presentación de Andy Quincoses, con su preludio y fuga de Bach, al que luego se incorporó la joven Loreta Rodríguez con la obra El ruiseñor, de Ernesto Lecuona.
Todo gran inicio conlleva un gran final, que no pudo ser otro que la convergencia en escena de Frank Fernández junto a una orquesta sinfónica juvenil compuesta por 105 músicos.
Con la gala Maestro de Juventudes, el destacado pianista cubano privilegió la libertad improvisatoria, presente tanto en el jazz como en la música clásica, la rumba o el punto cubano.
Su intención, expresó en la velada, es mostrar el talento de los menos famosos y no dejar morir ese pequeño de Mayarí que quiso ser concertista y conquistó luego los más grandes escenarios del mundo.
Aquel niño convertido hoy en referente para las nuevas generaciones de intérpretes. Entre los grandes músicos cubanos, un verdadero Maestro de Juventudes.
Fuente: Prensa Latina

