Cumple 36 años el Museo de Cerámica Contemporánea
Con la clausura de la muestra Sosabravo: espacio de color –en el Centro Hispanoamericano de Cultura-, será celebrado este martes el aniversario 36 del Museo de Cerámica Contemporánea de Cuba, ubicado en La Habana Vieja.
Desde su fundación el cinco de mayo de 1990, los especialistas de esa edificación con sede en la Casa Aguilera, se han preocupado incansablemente por legitimar esta disciplina dentro del contexto creativo contemporáneo nacional.
Cabe destacar que el trabajo museológico y museográfico ha respetado, en primer lugar, el valor simbólico de las locaciones en que ha tenido sede. Primero, en una construcción tan emblemática como el Castillo de la Real Fuerza y, en la actualidad, en la Casa Aguilera se han desplegado en su perfil permanente las propuestas de singulares creadores, destaca la Doctora en Ciencias Surisday Reyes Martínez, directora del Museo de Cerámica.
En el primer período, la creación de Amelia Peláez ocupa relevancia en cuanto a cantidad de obras, tanto de valor excepcional como otras que responden a diversos criterios museológicos. Los murales y losas de René Portocarrero también son representativos desde el punto de vista plástico y temático. De igual manera sucede con los demás exponentes que conforman la sala expositiva permanente denominada Iniciadores.
Figuras nucleadas en torno al taller de Cubanacán en los años 60 del siglo XX dieron continuidad a la corta tradición de las vasijas decoradas, pero trascienden, sobre todo, por el desarrollo de la cerámica escultórica, variante igualmente coleccionada por la institución.

Las propuestas de Alfredo Sosabravo se han privilegiado y organizado en cuanto a concepto y solución plástica, lo cual evidencia la variedad tipológica y de significados. Los especialistas valoran la importancia de este notable artista en el cultivo de lo que se ha denominado cerámica escultórica, junto a los creadores que trabajaron –fundamentalmente en el Taller de Cubanacán– como Reinaldo Calvo, Fernando Velázquez Vigil, Julia González, Ángel Rogelio Oliva, Jorge Ferrero y Oscar Rodríguez Lasseria, entre otros.
“Sosabravo: espacio de color” fue inaugurada el pasado mes de octubre para celebrar los 95 años del notable creador, reunió ocho acuarelas de la serie “Suite Habana”, seis discos de piedra lávica esmaltada y una veintena de platos, piezas realizadas entre 2000 y 2019. Estos discos de piedra volcánica son monumentales piezas aunadas por primera vez; singulares por el particular lenguaje figurativo y la reconocible estética pictórica.
La exposición confirma la obra de un gran artista que se distingue por su constante afán de perfeccionamiento y un riguroso trabajo, que lo ha convertido en uno de los más originales artífices de las expresiones bidimensionales de la plástica cubana.

