El son que nos une: Cuba vibra en Cubadisco 2026

El son que nos une: Cuba vibra en Cubadisco 2026

La Habana se prepara para vibrar al compás de su música. Entre el 16 y el 24 de mayo, la edición 29 de la Feria Internacional Cubadisco 2026 convertirá a la capital en el epicentro de la industria fonográfica nacional. Con el son como brújula cultural, recientemente declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, y la memoria de Jorge Gómez como faro, el evento promete una semana de intensos debates, negocios y, por supuesto, mucho baile.

La cita será en dos sedes emblemáticas: el Pabellón Cuba, que albergará la feria comercial con 53 participantes confirmados y actividades colaterales, y la Sala Covarrubias del Teatro Nacional de Cuba, escenario de la gala de premiación el día 16. La presidenta del Instituto Cubano de la Música, Indira Fajardo, describió este encuentro como el principal escaparate de nuestra música, un esfuerzo colectivo por visibilizar la creación artística a pesar del complejo contexto económico actual.

La antesala del evento dejó ver la salud de nuestra creación musical. De un total de 220 obras presentadas, el comité de expertos seleccionó 124 nominadas en las categorías generales, a las que se suman 35 en las especiales. La cifra revela el respeto que artistas consagrados y noveles sienten por el lauro.

Este año, el ambiente en la ceremonia de nominación, celebrada en el Hotel Habana Libre, tuvo un sabor agridulce. La edición rinde homenaje póstumo a Jorge Gómez Barranco, figura fundacional del certamen y su presidente durante más de una década, fallecido recientemente. Su ausencia dejó un silencio palpable en la sala, pero su legado resonó en la memoria de los presentes. “Es un honor dedicarle esta edición a quien dedicó su vida a ensanchar esta fiesta”, comentó Cary Diez, presidenta del Premio Cubadisco 2026, en conversación con la prensa.

La lista de aspirantes demuestra que en Cuba cabe toda la música. En el apartado patrimonial, la categoría De la Tradición Sonera enfrenta a discos fundamentales como Yo soy el son (Ecos del Tivolí), Tributo al tres cubano (Pancho Amat) y Destino (Maikel Dinza). Este último representa la evolución de un género que, como dijo un investigador en el simposio, “no es pasado, es semilla”.

El jazz también ocupa un lugar privilegiado. Los hermanos Abreu compiten con Rastros del Alba, mientras que Belinda Guerra y su Cuban Jazz Ensemble buscan el lauro con Bebop Havana, y Mayquel González aspira al premio con Cháchara. En la cancionística, la diversidad es la regla: desde la propuesta intimista de Locuras, de Rolando Luna y Annys Batista, hasta la fuerza de la música popular bailable. En este último apartado, la atención se centra en el duelo generacional de la categoría Son Contemporáneo / Salsa, donde se codean Virus, de Formell y Los Van Van, con Mira como vengo, de Issac Delgado, y la novedad de Entrando al aula, de Juan Ballestero y Havana City.

La canción de autor mantiene su pulso. Amaury Pérez vuelve a competir con Cómplices, en una categoría de trova donde también suenan los colectivos que homenajean a Silvio Rodríguez y Ángel Quintero. En el extremo opuesto del espectro, la música urbana llega con fuerza gracias a Wampi (El Rey de La Habana), Fabicile (Labios Rojos) y la agrupación Obsesión, que presenta Luciérnaga. Crónicas de Luz.

Por primera vez, Cubadisco incluye la categoría En redes en su nómina competitiva. Este apartado reconoce producciones pensadas para el ecosistema digital, como el podcast “Música al Día” o el teaser “Detrás del muro”, una señal clara de cómo la industria se adapta a otras plataformas.

Asimismo, el programa no se limita a la competencia. Del 19 al 21 de mayo, el Salón de Mayo del Pabellón Cuba acogerá el simposio internacional. Las miradas de los especialistas se centrarán en el son como expresión identitaria, con tributos al investigador José Reyes Fortún en su ochenta cumpleaños, al aniversario 55 del Museo Nacional de la Música y a las cuatro décadas de la revista Clave. Por su parte el canal homónimo se transformará una vez más en el Canal Cubadisco, llevando la programación a todos los hogares de la Isla.

A pesar de las dificultades, la cita mantiene su vocación de crecimiento. Se presentaron 220 obras en concurso, una muestra de vitalidad innegable. La Orquesta de Cámara de La Habana, dirigida por Daiana García, recibió siete nominaciones por De todos los colores y también sinfónico y Habana a toda cuerda, un reflejo del altísimo nivel técnico de nuestra música de concierto.

Cubadisco 2026 es, en esencia, una celebración de resistencia y talento. Como afirmó Cary Diez, se trata de defender la calidad artística por encima del respaldo económico. Al final, lo que suena en la memoria de La Habana no es solo una melodía, sino la certeza de una cultura que se reinventa sin perder el paso.

Lázaro Hernández Rey