Entre blow y flow, una provocación del jazz
La Asociación de Artistas Visuales de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) inauguró la exposición Entre blow y flow, en el marco de la 41 edición del Festival Internacional Jazz Plaza 2026.
Desde las 6:00 p.m. de este domingo y mientras dure la cita con el jazz, la muestra dejará ver a los espectadores una visión muy personal de 19 artistas de diferentes generaciones en torno a una pieza musical del género; aludiendo quizás a esa condición de que los creadores muchas veces nos inspiramos escuchando música, dijo Janette Brossard, presidenta de la citada asociación de la Uneac.
Muchas veces las obras que hacemos tienen un poco de eso, aunque sea en los colores; en este caso queríamos provocar la creación de una imagen concreta a partir de una pieza de jazz; y creo que es una exposición muy hermosa que luego pasará a la sala Villena, añadió Brossard, curadora de Entre blow y flow, junto a la especialista de la Galería Villa Manuela, Ana Beatriz Almeida.
La muestra reúne obras de destacados artistas de las artes visuales como Frank Martínez, Zaida del Río, Andy Rivero, Carlos del Toro, y Manuel López Oliva, además de Ibrahim Miranda, Lisette Solórzano, Enrique Báster, Adrián Socorro, Ramiro Zardoyas, Ángel Ramírez, Harold López, Reinaldo Cid, Julia Valdés y la propia Brossard.

José Omar Torres, otro de los pintores participantes, explicó que basó su cuadro —un acrílico sobre cartulina— en una obra del maestro y ex compañero suyo en la Escuela Nacional de Arte, Joaquín Betancourt, Sueños del pequeño Quin.
Por su parte, Diana Balboa, escogió de entre varias posibilidades, una pieza de Pablo Menéndez, excelente músico, exponente del jazz cubano y director del grupo Mezcla; destacando en él a un hombre infinito en su manera de enfrentarse el arte y la creación.
Terminó siendo, explicó, una colografía con un collage de la partitura de la melodía que el propio Menéndez le envió; al tiempo que evidencia que, tras muchos años cerca de Sara González, vive convencida de que imagen y música siempre habrán de ir unidos.

Y ese diálogo creativo donde artes plásticas y música se dan la mano, Alejandro Lescay, no solo se reconoce cercano a la música, porque sus hermanos son jazzistas, sino que, además, se inspiró en el fundador del Festival Jazz Plaza, Bobby Carcassés, para crear una técnica mixta a partir de la obra Arián.
Figuración mediante scratchboard y abstracción, dijo Lescay, fueron sus maneras de reinterpretar una creación instrumental, imaginando que ese Arián es una mujer, ya que Bobby nunca ha revelado el significado real.
Improvisación, arte contemporáneo y una lectura visual diversa y llena de talento, construyen el leitmotiv de este grupo de cuadros que beben de la música de una manera explícita y confesada, unos con blow, otros con flow, y otros con los dos, pero siempre advirtiendo en cualquier sesión un motivo para encerrar el jazz en otro marco —real—, en otro arte.
Fuente: Agencia Cubana de Noticias

