Homenaje a Nicolás Guillén en la Uneac
Los jardines de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), acogieron en la mañana de este 10 de julio una nueva edición de la Trova sin Traba, dedicada esta vez al aniversario 124 del natalicio de Nicolás Guillén y al aniversario 65 de la fundación de la organización.
El encuentro reunió a trovadores y escritores en una celebración de la poesía, la música y el legado del Poeta Nacional de Cuba.
La jornada estuvo marcada por la evocación de Guillén desde la memoria personal y la creación artística. Norberto Codina recordó que hace 37 años se fundó, en la Sala Villena, la Fundación Nicolás Guillén, presidida inicialmente por el poeta Ángel Augier. Compartió vivencias de sus encuentros con el Poeta Nacional de Cuba y rememoró la extraordinaria capacidad del autor de Sóngoro cosongo para leer sus propios versos.
Marilyn Bobes, por su parte, expresó el honor de haber conocido personalmente a Guillén, de quien destacó su generosidad con los jóvenes escritores, antes de compartir algunos textos, como el poema Solo de flauta.
Waldo Leyva recordó su primer encuentro con Guillén, ocurrido durante el Congreso fundacional de la Uneac, y narró una conversación que inspiró su poema El falso rostro de la muerte. También leyó Regreso a casa.
Miguel Barnet reflexionó sobre el papel transformador de la Revolución en la cultura cubana, y expresó la profunda conducta cívica de Nicolás Guillén, a quien conoció en la década de 1960. El escritor compartió, además, versos dedicados a Cuba y su Poeta Nacional.
La música acompañó cada momento del homenaje: Heidi Igualada, Juan Carlos Pérez, Alejandro Valdés, Marta Campos y Silvio Alejandro interpretaron canciones que dialogaron con la poesía y la memoria. Marta Campos se identificó como heredera de la tradición fundada por Guillén e incluyó entre sus interpretaciones una obra dedicada a Cuba y al pueblo palestino. Juan Carlos Pérez repasó las históricas Tertulias en los Jardines, y ofreció el tema El ángel; mientras Silvio Alejandro condujo el espacio e interpretó, entre otros temas, Propongo, de Pablo Milanés. La cita culminó con el agradecimiento a todos por “una mañana que sostiene los sueños”.
La edición de la Trova sin Traba confirmó, una vez más, la vigencia del legado de Nicolás Guillén y el diálogo fecundo entre la poesía y la canción como expresiones esenciales de la cultura cubana.
Fuente y fotos: Unión de Escritores y Artistas de Cuba

