La vigencia de Fidel
Cada vez que un nuevo desafío convida a los cubanos a reinventarse ante tantas zancadillas, medidas económicas y amenazas imperiales, ahí está Fidel Castro, con su ejemplo, sabiduría y enseñanzas, hecho torrente de acción y pensamiento, también para recordarnos que la obra no es perfecta, pero sí genuina, y sobre todo, nuestra.
Cada vez que una campaña de odio pretende eclipsarnos el horizonte, ahí está él en nuestro recuerdo, en su presencia inextinguible, con su uniforme verde olivo, el de siempre, el de los combates, también con su enorme chaleco moral y su barba rebelde -así como lo recuerdan los cubanos y el mundo entero- para alertarnos de esos peligros que vienen atados a palabras como injerencia o amenaza de agresión.
Y si tuviéramos que tomar las armas e ir al combate, lo veríamos allí -como tantas veces nos dijo- en la primera línea, para morir combatiendo junto a su pueblo.
La sección Fidel por siempre sale al aire en el programa Hola Aurora, escrita por la periodista Ana Rosa Perdomo, como parte del homenaje que rinde la emisora al eterno legado del Comandante en Jefe.

