Para Mirta Aleida, con amor, de Radio Enciclopedia

Para Mirta Aleida, con amor, de Radio Enciclopedia

Este 13 de febrero de 2026, en pleno atardecer, nos dijo adiós quien fuera, al decir de muchos colegas y amigos, la voz que ha identificado la programación de Radio Enciclopedia durante más tiempo y en toda su intensidad: Mirta Aleida Fernández Corrales.

La cercanía física de su humilde vivienda a la planta radial era uno de los factores que favorecía esta circunstancia, pues ante cualquier urgencia, Mirta acudía al llamado y asumía, solícita y fiel, su labor de siempre: poner el dulce timbre vocal que poseía como un don divino, al servicio de cualquier programa que necesitara de esa urgencia por motivos disímiles: la enfermedad repentina de alguna compañera, dificultades con el transporte, asuntos perentorios de los hijos…

En los últimos tiempos, su energía iba decayendo, pero su ánimo jovial intentaba mantener esa imagen que siempre la caracterizó, a pesar de sus más de ocho décadas de vida; y hacía caso omiso de quienes la reprendíamos por sus solitarias caminatas de madrugada hacia y desde los turnos que cubría en Radio Reloj, y durante el día, hasta el hogar de familiares que residían lejos de ella. Pero Mirta nunca se amilanaba, vestía su ropa deportiva, y parecía más joven que muchas de nosotras en su disposición y carácter.

Gustaba de contarnos de su niñez y adolescencia humilde, pero honrada; de su abuela que la crió, quien no la dejaba salir ni presumir demasiado, ni trabajar en las tiendas, donde era muy solicitada de jovencita por su belleza y su estilizada figura, debido a conocidas situaciones incómodas que ocurrían entonces con los dueños y los clientes de los establecimientos mercantiles hacia las empleadas desprotegidas. Contaba también de una ascendencia espiritual ancestral que alguien misterioso le había revelado, cuya línea apuntaba hacia una muy bella y elegante princesa africana que residía dentro de su mismo cuerpo, y por eso apreciaba mucho los perfumes, las cremas corporales, las blusas lindas y la artesanía elegante y discreta para su adorno personal.

Entre la fantasía y la realidad más rotunda transcurrió la vida juvenil de Mirta, quien además gozó de amores trascendentales y novelescos, a quienes enviaba saludos y mensajes escondidos entre melodías, cuando la emisora aún emitía en vivo durante toda la noche y la madrugada; y compartía graciosas ocurrencias con su amiga Cathy (Caridad Rodríguez Lemus), con quien formó un maravilloso dúo tímbrico al aire, preferido por muchos directores de programas.

En los tiempos más recientes, fue la voz que declamaba con emoción cada poema presentado en el espacio La poesía toda, y más de una vez rompió en lágrimas al sentirse aludida o conmovida por los textos de poetas cubanos y extranjeros que hacían vibrar su alma, como los versos de amor de José Martí, Juana Borrero, Gustavo Sánchez Galarraga o Mirtha Aguirre, y de Nazim Hitmek, Pilar Valderrama o Santa Teresa de Jesús. Asimismo, era siempre certera en su juicio al recomendar nuevos autores para los programas, cuyas líneas conocía de memoria, pues también amenizaba reuniones con su recitación.

Últimamente relacionaba esas palabras que la estremecían con su amor más reciente, a quien la muerte le había arrebatado hace un tiempo; confesaba soñar con él y contaba anécdotas de su vida juntos. Quizás, en vísperas de este Día del Amor, decidió partir en su busca.

Desde Radio Enciclopedia le enviamos nuestro cariño y apoyo a su familia, que tan cercana nos ha sido, y deseamos que su recuerdo siga inspirando nuestra labor diaria. En nuestros archivos queda su inconfundible voz, armoniosa y cálida, para siempre.

Alina Iglesias Regueyra