Pensando la obra del compositor e intérprete José Loyola
Al pensar en la obra de destacadas figuras de la música en Cuba redescubrimos rutas transitadas y surgen nuevas luces para comprender mejor de dónde venimos y quiénes somos. Reflexionemos sobre los aportes de un destacado maestro: José Loyola Fernández.
Imaginativo y locuaz, en su acervo cultural coinciden los aportes conceptuales teóricos y la música que interpreta en su agrupación, la Charanga de Oro.
Es Doctor en Teoría de la Música. Se graduó en la Academia Fryderyk Chopin de Varsovia. Al conocerlo ansiamos profundizar en aprendizajes aprehendidos como compositor, musicólogo y flautista. Además integra el claustro de la Universidad de las Artes de Cuba, donde imparte Composición en la Facultad de Música.
Aprovechemos sus vivencias en la enseñanza artística que pueden ser referentes para los más jóvenes profesores.
Disfruta al expresar: “Transmito experiencias a mis estudiantes desde una máxima pedagógica: sean originales, creativos profundos en los enfoques. Insisto sobre el conocimiento de la tradición musical y la cultura cubana, el acervo de nuevas técnicas y estéticas de composición a nivel internacional.
El maestro reconoce la existencia de una cultura popular. Esta ha sido enriquecida con elementos que la identifican como parte integrante de una cultura elevada. La eclosión de todos sus elementos reafirma lo culto y lo popular en Cuba.
Como el asunto de los géneros musicales es muy controvertido. Compartimos desde el pensamiento crítico las consideraciones del artista. Así, considera que ningún género en particular es chabacano: “Aunque en la actualidad, algunos absorben un mayor componente de mal gusto, y hasta algunos sedimentos seudolingüísticos. Estas llegan hasta las fronteras de obsceno, lo cual agrede la convivencia social y cívica de nuestro entorno de costumbres, educación, y comportamiento.
“Todos debemos adoptar acciones para que reine un orden civilizado, con el concurso de las diversas instituciones, la radiodifusión y las organizaciones profesionales y juveniles”.
Acudir a los saberes de nombres ilustres de la cultura cubana siempre favorece el ejercicio del pensamiento crítico cultural.

