Rocío Snyder, tradición y Amazonía

Rocío Snyder, tradición y Amazonía
Foto tomada de la ACN

La sala Rhino del Taller Experimental de Gráfica de La Habana (Tegh), sito en Callejón del Chorro, Plaza de la Catedral, en el Centro Histórico de La Habana, expondrá desde este jueves, a las 3:00 p.m., la muestra Paiche, de la artista visual peruana-norteamericana Rocío Snyder.

La destacada escultora y grabadora explicó que Paiche aborda la mística a través del pez más grande de la Amazonía; región que le resulta cercana gracias a los desempeños de sus padres: la madre había sido laboratorista técnica en medicina tropical, y el padre, misionero relacionado con la educación rural.

Evocó su infancia en el distrito limeño del Rímac, y cómo en una de las paredes de su hogar se encontraba un «kené», pieza recibida por sus padres, un textil de gran formato de dos metros cuadrados y cuya geometría hipnótica la cautivó desde niña como una especie de símbolo de identidad doméstica.

Tales diseños expresan de manera ancestral el equilibrio del ser con la naturaleza, y representan la cosmovisión del pueblo, principalmente de la comunidad amazónica Shipibo-Conibo.

Snyder recuerda también ciertos pendientes de su madre, “hechos con escamas de paiche, delicados, femeninos y bellos”.

Foto tomada de la ACN

Una formación académica con base en la escultura y docencia, esos son los pilares de la creadora; sin embargo, se reconoce ante todo como artista plástica, centrada en los últimos años en la madera, su mejor medio de expresión.

La pieza central de la muestra Paiche que se inaugurará este 20 de agosto, contó, provino de su cocina, en especial de un tablón de madera reciclada —cargada de historia, bien firme—, parte de la encimera familiar que el padre había construido pieza a pieza, y de la que no ha podido desprenderse.

Vio en su forma alargada la silueta de un pez, que en seguida conectó con sus recuerdos de niña; y ahí surgió la motivación transformar el tablón en una xilografía; otorgando a la madera una dimensión totémica: había creado su propio «kené’, su propia narrativa visual.

El resto lo hizo el destino, sobre todo cuando en el propio distrito de Rímac se asentó la comunidad indígena de Cantagallo —parte de los portadores del kené amazónico—; lo que le permitió, junto a la investigadora Pilar Casaleiz, a su vez, curadora de la exposición, dialogar con los artesanos que mantienen vivas esas tradiciones, convirtiendo su obra en un puente entre memoria y cosmovisión.

Ahora, luego de su primera visita a La Habana en 2018, cuando realizó una residencia artística, Snyder llega para exponer como protagonista de una muestra, y demostrar que su obra es un diálogo entre lo íntimo y lo colectivo.

A la sazón, destacó la fuerza de los artistas cubanos, su capacidad de trabajar con alegría en condiciones difíciles; además de confesar profunda emoción por reencontrarse con colegas que aun la recordaban.

Invitó a los amantes del grabado y de más artes plásticas, en general, a visitar la sala del Tegh para apreciar una exposición que habla mucho más que del mítico pez paiche (Arapaima gigas) —también llamado «pirarucú» en otras regiones bañadas por el Amazonas—; es un espíritu protector, una heredad, una conexión casi biográfica entre cultura y naturaleza.

Fuente: Agencia Cubana de Noticias

Redacción Radio Enciclopedia