Sara González, la cantora de la Revolución

Sara González, la cantora de la Revolución
Foto: Radio Habana Cuba

Desde lo más profundo de su corazón y de su sensibilidad creativa, ¡cuánto más hubiera podido aportar Sara Rosa González Gómez (1951-2012) -nuestra querida Sara- a la cultura y a la Revolución, de no haber ocurrido su deceso hace más de 14 años!

La imagino siempre instruyendo desde el arte y su ejemplo personal, educando, movilizando a su gente, a su público de tantas ocasiones hermosas, en defensa de las causas más justas y cantándole al amor en toda la amplitud de la palabra.  Así se mostraba: sencilla, alegre, reflexiva, revolucionaria hasta los tuétanos, diciendo lo que pensaba en el lugar correcto, no guardándose nada para después.

Y a Fidel Castro lo quiso con devoción sincera, un sentimiento mutuo que supo devolverle cada vez con admiración y complicidad, en esas canciones que lo hacían vibrar y emocionarse, en el recuerdo de cuanto héroe y hazaña recordara la heroicidad y resistencia de este gran pueblo.

Porque esta mujer cubanísima, que hoy 13 de julio, estaría festejando su cumpleaños 75 -y también los cubanos todos-, revolucionó muchas cosas desde su manera de hacer y ella misma se alzó con mérito propio como símbolo de la Revolución que tanto amó.

¡En cuántas otras Tribunas Antimperialistas habría alzado su voz como la primera, cuántos Girón conmemoraría con la hermosa canción de gesta, de su propia creación: Girón, la victoria (1973), con sus canciones épicas que narran episodios heroicos o en los que volcó historias de lucha y amor. Ella, como nadie, impregnó un sello singular al cantarle a aquella epopeya, en la autoría de Eduardo Ramos titulado Su nombre es pueblo: «La muerte/ con su implacable función/ de artesana del Sol,/ que hace héroes, que hace historia/ y nos cede un lugar/ para morir,/ en esta tierra,/ por el futuro».

¡En cuántas batallas de estos tiempos nos habría acompañado con total entrega, fundiéndose en el bien ganado cariño y respeto de los cubanos de varias generaciones y de muchos en el mundo!

Una mujer como Sara González, compositora, guitarrista y trovadora, que con vibrante voz, fuerza y calidad expresivas cantó desde la cuna de la Nueva Trova, merece siempre ser recordada y reconocida por tanta entrega y fidelidad a la obra mayor, por tanto aporte a la cultura cubana.

Podemos recordarla, incluso, en sus inicios junto a sus compañeros, realizando actividades de ese Movimiento, juntando barcos camaroneros muy lejos del litoral para llevar el arte a los pescadores; dándole el aliento actual y vivo a los poemas martianos que musicalizó.

Eso, y mucho más, la mantiene intacta en nuestros corazones, por todo el arte que durante 40 años entregó a través de tu paso por la vida, en los que tampoco dejó morir importantes géneros y supo combinarlos, como el jazz, el rock y el son, desde una visión contemporánea.

Y como Maestra de Juventudes ha sido, a no dudarlo, eficaz guía desde sus obras para los trovadores más nuevos, porque ella es un símbolo de la cultura, de la trova, de Cuba, de la Revolución…

De Sara, de su magisterio, su vida y su obra, debemos seguir aprendiendo cada día.

Ana Rosa Perdomo Sangermés