El 24 de julio de 1966, el cine cubano alcanzó una de sus cotas más altas con el estreno de La muerte de un burócrata, filme dirigido por Tomás Gutiérrez Alea.
El 24 de julio de 1966, el cine cubano alcanzó una de sus cotas más altas con el estreno de La muerte de un burócrata, filme dirigido por Tomás Gutiérrez Alea.