Miguel nos dejó una lección profunda sobre la condición humana. Demostró que la luz no reside en la retina, sino en la capacidad de asombro y en la disciplina del corazón.
Miguel nos dejó una lección profunda sobre la condición humana. Demostró que la luz no reside en la retina, sino en la capacidad de asombro y en la disciplina del corazón.