Rivera incorporó las armonías del jazz y las sutilezas del movimiento filin al lenguaje del tres, dándole una nueva dimensión melódica y expresiva que asombró a sus contemporáneos y sigue siendo objeto de estudio.
Rivera incorporó las armonías del jazz y las sutilezas del movimiento filin al lenguaje del tres, dándole una nueva dimensión melódica y expresiva que asombró a sus contemporáneos y sigue siendo objeto de estudio.